El bosque junto al lago estaba en su punto más vibrante. Mariposas revoloteaban entre los árboles, pétalos perfumaban el aire y las risas de amigos y familiares flotaban como una melodía dulce en la brisa. Pero Harry solo veía y oía a Louis.
Louis, con el brazo entrelazado con el de su padre, caminaba hacia él con los ojos brillantes de emoción y un ramo de flores idéntico al primero que Harry le envió después de su primer beso.
Detrás de él, sus hijos, Eugene y Aurora, esparcían pétalos de flores con risas cristalinas, deteniéndose apenas cuando una mariposa se posaba en sus pequeñas manos. Unos pasos más atrás, Edward y Ariel tocaban la guitarra y el piano con delicadeza, armonizando con la voz de Taylor Swift, que los acompañaba en Daylight, la canción favorita de Louis.
El padre de Louis se detuvo al llegar junto a Harry, lo miró con firmeza y, sin pronunciar palabra, dejó en el aire una súplica muda: "Cuídalo."
Harry llevó una mano a su pecho y asintió. "Lo juro."
El hombre sonrió levemente, palmeó su hombro y, antes de alejarse, besó la mejilla de su hijo.
Louis, con una sonrisa temblorosa, enjugó con su pulgar las lágrimas que Harry no había notado hasta ese momento. Se inclinó y depositó un beso suave en su mejilla. Harry rodeó su cintura y lo sostuvo como si con ello pudiera detener el tiempo. Solo se separaron cuando el juez apareció para dar inicio a la ceremonia.
A regañadientes, Harry soltó su abrazo, pero nunca dejó de sostener sus manos. Apenas prestaban atención a las palabras del juez, demasiado absortos en la mirada del otro, hasta que llegó el momento de los votos.
Louis fue el primero en hablar.
Tomó aire y apretó las manos de Harry con ternura.
—Harry... el día que te conocí fue extraño. Miré tus ojos y, de pronto, el mundo pareció llenarse de color. Me sentí atrapado en un trance del que no quería salir. Sonreíste... y supe que todo estaría bien. Desde entonces, fuiste mi calma a pesar de ser mi tormenta, mi cura a pesar de ser mi enfermedad, mi sonrisa a pesar de ser mis lágrimas. Fuiste mi todo, incluso cuando yo creía no necesitar nada.
Se detuvo un momento para reprimir un sollozo, pero su sonrisa se mantuvo firme.
—Cuando me preguntaste qué cambiaría del día de nuestro primer beso, no lo pensé demasiado. Solo supe que quería que durara... que durara meses, días, años. O una vida entera. O una eternidad. O un solo segundo. Pero que durara contigo. Así que, con ese mismo deseo en mi corazón, hoy te tomo como esposo para amarte y respetarte todos los días que me queden de vida.
Louis deslizó en su dedo un anillo con una perla en el centro y besó sus labios con amor infinito.
Harry besó el anillo, luego la frente de Louis, y dejó escapar un suspiro antes de comenzar sus votos.
—Lou, mi Lobito... Junto con nuestros hijos, eres lo más hermoso que me ha regalado la vida.
Sonrió y Louis rió con él.
—Me encanta estar contigo, en cualquier momento y de cualquier forma. Tu risa es mi sonido favorito, tus ojos son lo único en lo que puedo concentrarme cuando me miras. Me gusta escucharte hablar, me gusta escuchar tus miedos y tus sueños. Y cada vez que sonríes, yo sonrío contigo. No sé por qué... simplemente sucede. Lo único que sé cuando estoy contigo es que estoy loco por ti.
Su voz tembló un poco, pero su expresión reflejaba la certeza más absoluta.
—Alteras mi mente, mis sueños y mis latidos. Eres mi tormenta, pero también mi calma. Y eres de las pocas personas en este mundo que, pase lo que pase, si me dices que todo estará bien, yo te creeré. Porque confío en ti. Te respeto. Y te amo.
Louis dejó escapar un leve sollozo cuando Harry colocó el anillo en su dedo: una joya delicada, con una mariposa grabada en el centro.
Se miraron, sonriendo a través de las lágrimas. Y justo cuando el juez los declaró esposos, miles de mariposas azules y verdes se elevaron en el aire, como si la naturaleza misma celebrara su amor.
Harry rodeó la cintura de Louis y lo acercó más.
—¿Esto es lo que soñaste toda tu vida, Lobito?
Louis pasó los brazos por su cuello, inclinando el rostro hasta que sus labios apenas se rozaron.
—Superaste mis expectativas, papá súper estrella.
Rieron entre besos, mientras If Clouds Fly comenzaba a sonar de fondo, y en ese instante, con mariposas danzando a su alrededor y el amor brillando en sus ojos, el mundo dejó de importar.
Solo existían ellos dos.
Fin.
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Hiiiiiiii, cómo están?
Este si es el final, lamentablemente. Sé que es corto, pero a mi parecer no había más que decir, espero les haya gustado, el epílogo estará ni bien lo termine.
Muchas gracias por su apoyo, les mando todo mi amor, Kale.
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superstar dad
FanfictionHarry Styles no solo es el alfa cantante, actor, modelo y empresario más famoso de los últimos tiempos, no, también es padre soltero de Eugene, Aurora, Ariel y Edward, dos pares de mellizos omegas y alfas...y claro, no olvidemos, un admirador secret...
