Capítulo 19

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Frente al espejo de la iluminada habitación, podía observarse el reflejo de un joven recién arreglado, terminando de fijar los últimos detalles sobre su traje bien estructurado para su figura

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Frente al espejo de la iluminada habitación, podía observarse el reflejo de un joven recién arreglado, terminando de fijar los últimos detalles sobre su traje bien estructurado para su figura. Jimin peinó superficialmente sus cabellos rubios que combinaban a la perfección con su vestimenta que en esta ocasión se trataba de un saco beige con pantalones del mismo color y una camisa blanca; portaba algunos detalles de dorado tal como en sus joyas que le hacían realzar mucho más. Su maquillaje era discreto, pero sabía que se veía lo suficientemente bien como para exagerar.

—Te ves hermoso. —Una voz grave susurra a sus espaldas, sintiendo aquellas manos grandes y huesudas apoyarse sobre su cintura para rodearlo por completo. Ambos hacen contacto visual con el espejo como intermediario, sus ojos derrochan toda la admiración que encuentran al verse tan hermosamente. 

—Tú también, alfa. —Jimin recorre al contrario de pies a cabeza; lleva un traje negro pero no demasiado formal, algunos detalles en rojo le hace resaltar su palidez al igual que sus cabellos negros que se encuentran perfectamente peinados de lado y acomodados con un poco de gel. Su atractivo aroma es fuerte y llega con sencillez a sus fosas nasales, y el ápice de orgullo que le llena cuando entre su espeses siente índices de su aroma propio es indescriptible.

Aún después de tanto le cuesta creer que puede llamarlo su esposo.

—Buscaré mi billetera y podremos ir saliendo. 

—Perfecto Yoon. —Asiente, dejando un pequeño pico en los labios rosados antes de salir de la habitación para esperarlo en la sala; pero no espera que un pequeño cuerpo impacte con el suyo apenas llega allí.

—¡Tío Mimi! —Por breves segundos había olvidado que estaban cuidado a aquel pequeño terremoto. Con facilidad alzó en sus brazos a la menor. 

—Sukkie, ¿qué desastres estuviste haciendo? —Pregunta con una gran sonrisa mientras los sienta a ambos sobre el sofá.

—¡Nada! Estás muy bonito, pareces un príncipe. —Comenta MiSuk con emoción mientras toca con delicadeza los cabellos rubios del omega. —Eres como los príncipes de las películas, ¡pero no tienes princesa! Tienes otro príncipe que es el tío Yoonie. Ahora que están casados son reyes. 

—Qué increíble la vida de la monarquía, ¿verdad? ¿Y tú eres nuestra princesita? —Pregunta, pellizcando juguetonamente las mejillas adorables bien heredadas de su padre.

—¡No! Yo soy la que los salva de los peligros, soy una super heroína por si lo olvidabas. Quizás cuando tengan una hija ella sea la princesita. —Inevitablemente las mejillas de Park se tiñen de rosado mientras asiente. Esa idea siempre le emocionaba tanto a él como a su lobo, pero todavía no habían hablado de cachorros con YoonGi.

El nombrado llegó justo en ese instante, dando la señal de que debían irse.

Después de dejar a MiSuk con HoSeok y su abuela en el departamento, finalmente subieron a la camioneta para partir a su destino de esa noche. 

Revolución Omegaverse [En Proceso]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora