Capítulo 4

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Una pequeña morena iba corriendo por los estrechos pasillos de la posada en donde residían su madre y ella, tenía la nariz tan roja por el frío y las corrientes heladas, que se introdujeron por la ventana de la habitación de una de las inquilinas. Esa mañana había ido a despertarla, a esa mujer amable de ojos cafés, para advertirle nuevamente que aquel ser tan aterrador las había estado acechando.

No entendía como nadie estuviera actuando bajo sus constantes avisos, de que ese ser... No, ese demonio vestido de mujer era la causante de la infelicidad del pueblo, que ella lo había maldecido. No comprendía, todo estaba en el libro.

Ella sabía que todo lo que estaba escrito en esas páginas viejas y raídas era real. Ninguno de los habitantes del pueblo era de allí, pertenecían al Bosque Encantado. Pero he aquí, todos estaban atrapados en vidas que no les correspondían, en un lugar que no existía, bajo la maldición del Oscuro.

"Roni, ahí estás" dijo la pequeña niña agitada y temblorosa. Bajando las escaleras hasta llegar al bar.

"Lucy, ¿Qué sucede, estás bien? ¿Volviste a tener una pesadilla?"

"No. Es ella otra vez, mirando tu ventana"

Esa mujer que la miraba preocupada, no pudo evitar que sus labios firmes y rectos se curvaran levemente en una mueca.

"Oh cariño, la señora Swan simplemente..."

"Vamos Roni, no tienes excusas hoy, está cayendo el mundo por la tormenta, y está afuera, está tramando algo... Es malvada" le interrumpió la pequeña susurrando. La mujer no controló la risa que se escapó de sus labios temblorosos, hasta que vio la mirada seria de Lucy. Suspiró y respondió suavemente.

"Lucy, la señora Swan es aterradora, asusta y da miedo por sus expresiones y su rostro tan serio, pero cariño, ella no es malvada. A lo mucho quiere dejar en la calle a todos los comerciantes de Mine, pero no es malvada"

"No lo entiendes, ella le robó la felicidad al pueblo, ella-"

"Eso sí es verdad, con sus malditos precios de alquiler que van en aumento cada mes, nos hace infelices, incluso se vería malvada, pero no del tipo de asesinar o planear algo malo, se que es un poco aterradora, pero no se ve tan inteligente como para hacer eso".

"Roni, el libro, ella lanzó la maldición, lo dice."

"Cariño, si tu madre te oye de nuevo hablando de eso..."

"Sé que piensan que estoy loca, las oí anoche, quieren que vaya con el doctor Hopper" Roni le sonrió y le dio un abrazo, sabía que esa información podría traumatizar a la niña aún más, tenía que ser sutil.

"No, pero es rutinario, es sano ir con el doctor Hopper, solo para asegurarnos de que eres una niña feliz. Igualmente me gustaría leer el libro alguna vez." Lucy la miró, estaba examinando su rostro por un largo tiempo y Roni le sostuvo la mirada, creyó que eso le daría confianza.

"Todavía no estás lista, además, tu no sales en mi libro" Roni sonrió y negó con la cabeza mientras seguía limpiando los vasos y ordenando bebidas.

"Caramba, quizás fui una camarera y tu libro no me creyó lo suficientemente interesante para incluirme" Dijo fingiendo enojo y molestia. Lucy no pudo evitar reírse de ella y negó risueña.

"Si fueras solo una camarera en la historia, la señora Swan no vendría aquí todas las semanas" El rostro de la morena se sonrojó, hasta que alzando una ceja al mejor estilo de Roni Meyers, respondió.

"Nuevamente, fui la peor camarera de la señora Swan en tu historia, por eso me hace la vida imposible aquí, quizás le habré cobrado demasiado una bebida, o se la habré tirado una encima, me imagino que bien merecido se lo tenía, o-"

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⏰ Última actualización: Jan 26 ⏰

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Eternal Curse {Swanqueen}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora