—Oh Coloo~
La voz se oía más cerca y aunque sonará suave y acaramelada, sabía bien que era todo lo opuesto y solo te engañaba.
Apenas y se movía, sentía los pies pegados al suelo y como su cerebro se había apagado por unos instantes.
Supo que debía moverse al sentir la voz mucho mas cerca que antes. Esconderse era la peor opción en estos debido a que ya había perdido su oportunidad, ahora escapar era la alternativa mas fiable.
Poco a poco sin que el lo pensara ya se estaba moviendo a la puerta principal, sentía las palpitaciones de su corazón a millón.
—"¿Por qué está pasando esto? No, no, no… de todas las personas, ¿por qué él? Justo él, justo ahora. El corazón se me acelera, la cabeza me zumba, las piernas se mueven antes de que lo piense. No mires, no pares, no recuerdes. ¿Me vio? ¿Está cerca? El aire no es suficiente no alcanza."— Todo iba muy rápido, demasiado rápido. Los pensamientos de Colombia estaban rotos, chocando entre sí, gritando una sola cosa: huir.
Huir... era lo único que sé le pasaba por la cabeza en estos momentos.
Sus emociones estaban hechas un desastre. No sabia que esta sintiendo justo ahora ¿pánico? Quizás ¿miedo? Demasiado ¿impotencia? Como nunca antes.
Su mente estaba distorsionada y su cuerpo se movia por inercia, la verdad ahorita no distinguía en donde estaba pero al parecer su cuerpo si lo sabia.
Cuando por fin estaba apunto de tomar el mango de la puerta y salir, sintió como algo lo atraía desde atrás.
La mano en su brazo era fuerte y persistente, sin pensarlo levanto la mirada... grave error.
Ver de qué si se trataba de la persona que pensaba era aun peor. De un movimiento brusco aparto la mano de su brazo y empezo a correr nuevamente.
Corrió por todo el pasillo, olvidando por completo la puerta principal. El miedo se estaba apoderando de el y no podía racionar bien las cosas que estaba haciendo.
Colombia:"¿¡P-por que!?"—Sus pensamientos ya de por si estaban rotos y distorsionados, ahora para desgracia ya no tenían un punto fijo, antes el punto fijo era "huir" ahora ya nada podía pasarsele por la cabeza, no sabia a donde corría ni que hacía, el miedo lo invadió por completo.
¡Colo! No huyas~ ven a jugar un poco, JAJAJA — Habló la persona, mientras caminaba algo cerca de el.
—"¡¡No te detengas, no te detengas!!"
Estar tan hundido en sus pensamientos, decidido a correr y buscar un método de escapé... tropezo subiendo las escaleras, provocando de esa manera su caida.
El tipo aprovecho ese momento justo y lo atrapó en sus firmes manos.
Colombia: ¿Q-que qui-quieres cartel de medellin? ─Con voz temblorosa pregunto, mirandolo directamente a esos ojos color rojo.
Cartel: jajaja, mi querido Colombia~ Ambos sabemos la respuesta a esa estúpida pregunta corazón.— pronunció esas palabras con la voz más falsamente dulce que pudo.
Colombia se estremeció, sabia bien que ese tono no expresaba nada bueno...
El otro al sentir como el chico bajo sus manos empezaba a temblar se sintió extasiado y su mirada se oscureció.
Cosa que hizo asustar aun mas a Coco.
—Pero la contestare, te quiero a ti~ tenerte bajo mi poder, justo en la palma de mi mano eso quiero corazón~— Respondió con un tono mas oscuro que el anterior.
—"Se que esto va a salir mal... pero mis hijos... ¡MIS NIÑOS! e-ellos... tengo que asegurarme que estén bien, no importa si yo caigo, ellos..."— Colombia sabía que el ser frente a el era una persona sin corazón, que solo pensaba en el mismo, pero si tenía que hacerlo... lo haría.
Colombia: ¡Po-por favor! n-no le hagas daño a mis hijos, si me quieres a mi bien... ¡Pero a ellos no por favor!. ─se puso de rodillas como pudo bajo las manos de aquel ser, mientras lo observaba con pequeñas y finas lágrimas bajando por sus ojos.
Decir que cartel no estaba aun mas extasiado era un vil mentira, ver como esas lágrimas caían de esos bellos y gentiles ojos era una emoción tan maravillosa, quería mas de esas lágrimas, quería destrozar la pobre alma bajo sus manos y eso haría.
Cartel: Eso depende mi amor~ cómo te comportes será como los trate— estaba mintiendo si pero despues de todo esa era su naturaleza —Colo no les haré nada si tu cooperas.~ —Le dijo otra patraña a Colo.
Obviamente un tipo como el no cumplirá las promesas, era como decirle al diablo que se vuelva santo.
Sin más habladuria subió sus manos hasta el cabello de Colo y tiro con fuerza de el para arrastralo fuera de la finca. Colombia llevo sus manos hasta las que sujetaban fuertemente su cabello, llorando y suplicando un poco de piedad.
Cartel ya estaba un poco harto de sentir como las uñas de las manos que trataban de quitar las suyas de ese pelo dorado se encarnaban en su piel. Aunque amaba los sonidos que provenían del colombiano no iba a permitir que siguiera encarnando sus uñas en su piel.
Sin dudar un poco de lo que hacía giro un poco su cuerpo y empezó a golpear a Colombia, haciendo que el mas bajo no tuviera oportunidad alguna de defenderse...
Cuando se sintió satisfecho con su trabajo aparto sus manos del colombiano y limpio un poco la sangre que le pertenecía al chico bajo suyo.
Colombia estaba apenas consciente después de la golpiza que resivió.
Cartel saco un pequeño paño y lo puso cerca de su nariz, haciendo que inhalara la sustancia que esté tenia.
Colombia ya estaba al borde del desmayó y el paño pues... no ayudó mucho para que siguiese consiente.
Colombia: N-no ─Dijo por última vez antes de caer inconsciente.
La sonrisa que tenía cartel por tener al pais en sus manos era de maldad pura.
De ahora en adelante tormentas era lo único que iba a ver Colombia por un buen tiempo.
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𝐕𝐚𝐬 𝐚 𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐫 𝐦𝐢 𝐛𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐄𝐬𝐦𝐞𝐫𝐚𝐥𝐝𝐚
General FictionColombia, un país que, aunque en su infancia y adolescencia le arrebataron la felicidad, nunca dejó de sonreír. Sonreía con heridas abiertas, con el alma cansada, con la esperanza temblando en los labios. Hasta que un día llegó al punto de no retorn...
