Día uno

18.5K 1.3K 285
                                        

Merlina caminaba en silencio por la casa de Enid, mañana empezaría el celo de la rubia así que decidió ir a su departamento un día antes.

Eran las siete de la mañana del sábado y la alfa estaba completamente despierta. Solo Merlina se despertaba a las seis de la mañana y estaba de buen humor un sábado.

Dejó su pequeña maleta con ropa en la habitación de invitados y fue hasta la habitación de la menor, al entrar la encontró completamente dormida en la cama cubierta hasta el cuello.

Quién diría que esa cosita tan tierna le dio una patada en los huevos a un alfa que hasta lo dejó sin aire.

Se acercó y se sentó al borde de la cama, empezó a acariciar su sedoso cabello mientras la llamaba suavemente.

—Nid... es hora de despertar —susurró dulcemente—. Enid, tienes que terminar tus tareas... —nada, la ojiazul parecía que no tenía intenciones de despertar—. Enid, vamos... ¡Enid Sinclair, despierta vaga de mierda!

—¡AH, LADRÓN! —grito dándole un puñetazo justo en la mandíbula.

—¡Oh, mierda, Enid! —gritó colocando su mano sobre su mentón—. ¡Para ser una omega tan delgada y pequeña, tienes mano dura!

—¡Merlina! ¡Lo siento! —dice arrodillándose en la cama y tomando entre sus manos el rostro de la azabache—. Dios, ¡¿por qué carajos me gritaste así!? ¡Me asustaste! Además, ¿cómo entraste a mi casa?

—Te recuerdo que me diste el código de seguridad —dice sobando su área golpeada.

Enid soltó un bufido.

—Ahora me arrepiento de haberlo hecho. Mierda, ponte hielo para que no se te hinche y en el baño hay unas pastillas para el dolor, es un bote azul.

—No te preocupes, estoy bien —dice restándole importancia—. Te recuerdo que una vez me golpeé en la cabeza y no sentí tanto dolor.

—¡Una tipa te empujo y casi te rompe el cuello!

—¿Y? ¡No sentí nada!

—¡Por qué te desmayaste!

***

Contacto: Vina

Vina
¿Estás segura que vas a estar bien?


Claro.

No va a ser tan difícil, ¿no?

Vina
Amh, igual te voy dejar una pequeña guía.

[PDF: Tips para cuidar a Enid Sinclair en celo].


¿De verdad me mandaste un pdf?

O mejor dicho:

¿De verdad hiciste un pdf para cuidarla?

Vina
También hice un word.

¿Quieres saber cómo cuidarla o no?

Porque puedo borrar el mensaje.


Ya, ya.

Lo leeré, gracias.

Vina
Bien.

Llámame si pasa algo.

Enviado a las 12:49 hrs.

Merlina presionó el PDF que Divina le había mandado y esperó unos segundos, pero como este no cargaba lo cerró restándole importancia, y guardo su teléfono en el bolsillo de su pantalón.

No debe ser tan difícil cuidar a Nid, Divina es una drama queen.

Eran las cinco de la tarde y Addams se encontraba en la cocina preparando la merienda para las dos, Enid se encontraba acostada en el sillón viendo una película debido a que le dolía la cabeza. Preparó dos cafés y unas tostadas con crema de maní para ambas, colocó todo en una bandeja y con cuidado la llevó hasta la sala dejándola arriba de la mesa redonda.

―Gracias, Merlina —agradeció la omega sentándose en el sillón.

—No es nada —sonrió—. ¿El dolor se fue?

Enid asintió.

—Algo, normalmente las omegas tenemos dolores de cabeza, dolor muscular o mareos antes de que nos venga el celo, incluso cólicos.

—Wow, ¿Divina cuidaba de ti antes? —la ojiazul asintió nuevamente—. Y tú... ¿nunca intentaste acostarte con ella debido a tu celo?

Enid se sonrojó.

—Sí, mi omega buscaba... satisfacerse con un alfa y bueno, mi omega tomaba control y quería a Divina.... ya sabes... Entonces ella me compró... juguetes.

Merlina asintió con una sonrisa burlona, y no dijo nada al respecto.

***

El resto del día Enid se la pasó acostada en el sillón debido a los fuertes dolores en su cuerpo, Merlina tuvo que hacer los deberes de la casa mientras escuchaba los quejidos de dolor de su mejor amiga por los cólicos.

Cuando la noche llegó, cenaron una sopa y luego llevó a la rubia hasta a su habitación.

—¿Estás segura que puedes cambiarte sola? —preguntó mientras la ayudaba a sentarse en la cama.

—Sí, ve a dormir tranquila —le respondió—. Mañana por la mañana dame un supresor, pero triturado y mezclado con un jugo o batido. En el celo mi omega se niega a tomarlo, así que hazlo de esa forma.

—Bien, entendido. Descansa.

—Tú igual... gracias por ayudarme con mi celo —dijo y Addams sonrió.

—No es nada, eres mi amiga, yo siempre voy a estar aquí para ti.

Esta vez, Enid le sonrió.

***

A la mañana siguiente Enid se despertó con un fuerte dolor de cabeza y vientre, se retorcía en su cama soltando pequeños quejidos y sus ojos se llenaron de lágrimas debido al dolor. Se sentó en su cama y empezó a olfatear, sentía olor a alfa, pero... ¿por qué su alfa no estaba con ella? Su labio inferior tembló y empezó a llorar.

Merlina, quien estaba en la cocina triturando el supresor, escuchó los llantos de Enid y soltó lo que tenía en sus manos para correr a su habitación. Abrió la puerta y la encontró sentada en su cama con el cabello despeinado y sus mejillas y nariz roja por el llanto.

—¿Por qué lloras, cosita? —preguntó acercándose a la cama.

La omega alzó su vista cristalina y levantó sus brazos hacia Merlina, quería un abrazo.

—Alfa...

Merlina se sentó al lado de Enid y la tomó de la cintura, sentándola en sus piernas para abrazarla.

—¿Pensabas que no estaba aquí? —la pelicorto asintió con un puchero—. No me voy a ningún lado, cosita, estaba preparando el desayuno para las dos. Ve al baño y aséate para comer, ¿si?

—No, con alfa —respondió.

—¿Quieres que vaya contigo? —cuestionó con una sonrisa burlona, y Enid asintió—. Pero tengo que terminar el desayuno, te prometo que si lo haces tú solita yo te doy una recompensa, ¿bien?

Enid asintió con la cabeza y se levantó de las piernas de su amiga para correr hasta el baño, Merlina rió bajito, negando con la cabeza y fue nuevamente hasta la cocina.

A los minutos, Enid apareció en la cocina con algunos mechones de cabello mojados, se sentó en la mesa y Merlina le entregó el vaso de jugo de naranja con el supresor disuelto, al igual que su desayuno.

—Mía —murmuró apoyando su cabeza en el hombro de la mayor.

—Sí, toda esta comida es tuya, cielo —dijo con una sonrisa divertida.

Porque obviamente Enid se refiere a la cena. ¿A qué más sino?

Cuidando a Enid Sinclair | WenclairDonde viven las historias. Descúbrelo ahora