Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había pisado el pueblo. Había cambiado totalmente pero al mismo tiempo seguía igual que siempre. Era increíble como pasaba el tiempo.
Llegamos a la cabaña para encontrarnos con Soos y Melody y una pequeña y reboltosa sorpresa
- Decidimos nombrarla igual que su madre, Melody, digo hombre no nos quisimos complicar demasiado - explico sencillamente soos.
-Es demasiado adorable!! - grito Mabel. Mientras cogía a la pequeña de 6 años en brazos y la alzaba al aire juguetonamente.
Era curioso como a pesar de ser ahora todos unos adultos Mabel aún tenía esa personalidad única tan particularmente entusiasta que es inevitable amar y odiar al mismo tiempo. Yo tampoco creo haber cambiado mucho aún sigo siendo el mismo chico un tanto serio y torpe con las mujeres que era hace 10 años. De hecho ver a Mabel me hizo pensar en ella inmediatamente. Tan opuesta en personalidad a Mabel. En Pacífica. Me pregunto si de casualidad ella habrá acudido al llamado. ¿Qué habrá sido de ella? ¿Me recordará? No se porque todas estas preguntas estaban inundando mi cerebro.
-Dipper, ¿tienes mucho calor? o ¿por qué te pusiste colorado de pronto?- preguntó curiosa Mabel.
Me quedé inmóvil por un momento antes de disimular - si si, es el calor, es la bruma de la tarde que me hizo sentirme un poco... sofocado...- mentí. Realmente el tan sólo pensar en verla en imaginarla fue lo que me puso nervioso.
-Vaya, vaya, ¿no acaso no vas a saludar a tus viejos tíos? - me interrumpió una voz.
- Tío Ford, tío Stan ¡qué viejos están! - dijo sin filtro Mabel.
-Tío Ford ¡como ha pasado el tiempo! ¿Qué tal les ha ido recorriendo el mundo juntos, tío Stan? - quise saber de inmediato. Tenía tantas preguntas sobre todo el porque el tío Ford nos había llamado de pronto con tan poco tiempo de antelación.
-Señor Pines espero que vea con buenos ojos como he conservado la esencia de la cabaña del misterio todos estos años - dijo emocionado y nervioso Soos al ver a dos hombres prácticamente iguales pero tan diferentes llegar con enormes maletas como quien pretende quedarse por un periodo prolongado de visita.
¿Qué planeas tío Ford?
ESTÁS LEYENDO
Dipper Y Pacifica
RandomMe di cuenta de que sentía algo más, justo ese día en que me abrazó. ¡Oh, hombre! Jamás debí ayudar a la familia noroeste...
