"Ps ya que se hace"
No le importaba a quién empujaba o a quién no, no le importó la chica que le gritó algo por haberle tirado el vaso por accidente o el chico que le dijo alguna obscenidad. Estaba enojado, frustrado y había sido traicionado por las personas que más amaba.
Quería moler a golpes a ese imbécil, pero si algo había aprendido en sus años practicando boxeo, es que debes mantener la cabeza fría. Sin embargo, gruesas lágrimas de estaban acumulando en sus bellas esmeraldas.
Si en ese momento se hubiera involucrado en una pelea, definitivamente podría despedirse del boxeo, ya que una de las primeras reglas de los deportes de contacto es que nunca debes usarlo para lastimar de forma voluntaria.
Salió del antro como pudo, no iba a mirar atrás y lo único que quería en ese momento era desaparecer. Sintió una vibración en su bolsillo derecho, sacó su celular y observó el nombre de Todoroki en la pantalla, sabía que lo había dejado ahí adentro, así que, sintiéndose mal por eso con nudo en la garganta y el corazón encogido tomó valor para contestar el teléfono. Antes de llevarlo al oído, chocó su hombro por accidente con un chico, no vio su cara, solamente observó de reojo la camisa color vino bajo el chaleco oscuro que traía. Murmuró un "lo siento" y siguió su camino sin esperar respuesta.
Suspiró con hastío y pronunció un ligero sonido para hacerle saber a la persona al otro lado del teléfono que lo escuchaba.
—¡Izuku!, ¿Dónde estás? —preguntó alarmado.
—Shoto. —su voz salió más lastimera de lo que esperaba. —Iré a casa. —No necesitaba decir más, no quería decir más y sabia que su amigo lo entendía, ya habría tiempo para hablar.
Escuchó un suspiro al otro lado, no sabía si era de resignación o alivio. —Solo...háblame cuando estés listo y no...—la duda en su última oración le hizo saber a Izuku que Shoto estaba meditando sus palabras y también que no sabía muy bien que decir. —no te hagas daño.
¿Aunque qué se dice en casos así?
No dijo nada, escuchó con claridad y después de unos segundos, colgó.
Se fue caminando a su casa, y, aunque el antro no le quedaba cerca, sintió que apenas había colgado la llamada cuando llegó a su destino.
Su mente era un caos y al mismo tiempo estaba en blanco. Necesitaba desahogarse y sabía a la perfección como hacerlo.

ESTÁS LEYENDO
Pelea de Gallos
ФанфикLa gente se arremolinaba ante los anuncios que generalmente se ponían en los postes y paredes de los deportivos de cuadrilátero, pero en especial por un encuentro de dos boxeadores amareur que prometían bastante. La cartelera de la próxima pelea dec...