Cap 29: Descontrol.

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Hacia una plácida mañana en el bosque, estaba amaneciendo y se podía sentir la paz de la naturaleza. Los pájaros cantaban, las flores florecían, y en días como esos personas como Iida se preguntaban como demonios habían terminado ahí...

Se podía ver al delegado de la clase A con su armadura bastante sucia caminando muy cansadamente, debido a que durante toda la noche se propuso a encontrar algún rastro de actividad humana para pedir ayuda. Ciertamente no sabia a donde se dirigía, solo caminaba hacia donde sus instintos le decían, y empezaba a pensar que sus instintos estaban atrofiados.

Iida: R-Rayos... Si sigo así no sé si pueda volver a utilizar mis piernas alguna otra vez... - se quejaba del dolor, fatiga y frio que sentía.

A pesar de haber andado bastante tiempo Iida sentía que no avanzaba, se estaba molestando y preocupando por estar perdido. Y además de eso sentía mucho frío a pesar de que empezará a salir el sol.

Iida: Vamos Tenya... Debes estar cerca de alguna ciudad o pueblo.

Iida siguió por donde iba, y el pensamiento de que simplemente estaba perdido abundó más por su mente.
Sin embargo al avanzar unos pasos más pudo ver a la lejanía una estructura, parecía un edificio.

Iida: ¡U-Un edificio! - el peliazul se apresuró lo más que pudo andando con más rapidez, pues estaba tan cansado que no podía ni correr. Con cada paso que daba tenía pequeños tropiezos.

Mientras más se acercaba más salia del bosque, ya no habían tantos árboles, ahora empezaba a entrar a unos prados. Al acercarse más y más pudo ver con más precisión de que se trataba, siendo algún tipo de almacén. Y al estar ya más cerca pudo notar que realmente era una estación de tren, pero una ya vieja, de los que prácticamente se usaban para llevar mercancía de un lugar a otro.

Parecía que ese edificio era una estación única para el tren, pues no era muy grande y no había ningún otro vehículo o construcción más. Literalmente era una especie de parada de tren en medio de los prados y a un lado del bosque. Justamente a un lado de la estación estaba un tren parado, Iida juraría que había visto a dos personas caminar.

Paro y se recargo en un árbol cercano antes de seguir avanzando, a pesar de haber solo caminado se había cansado más.

Iida: ¡Personas! Quizás pueda hablarles para pedir ayuda... - todavía no recuperaba el aliento.

El delegado pudo observar a las dos personas conversando, se veían como los los encargados del tren. También observo el tren y sus vagones, y al mirar más a detalle se dio cuenta que varios de los vagones tenían la inscripción "Shizuoka" escrita en uno de sus lados. Si era lo que pensaba entonces ese tren se dirigiría a Shizuoka. "Vaya suerte." Pensó Iida.

Las dos personas eran hombres, uno era un joven mientras que el otro parecía más viejo y con barba. Iida los veía a la distancia mientras se recargaba en el árbol.

Itoshi: Bueno... Ya está todo listo. - el hombre joven bostezo un poco al estar revisando una lista de materiales que se debían de poner en el tren.

Señor Nimura: ¿Todavía tienes sueño muchacho? Pero cuánta energía desbordas. - menciono de manera sarcástica.

Itoshi: Lo siento señor Nimura, pero ayer llegamos tarde a esta parada y apenas pude dormir en el almacén... Las camas no son tan cómodas.

Señor Nimura: Bueno, está parada apenas es una provisional. Solo es para que descansemos un poco en la noche y ya. Si bien hacen mantenimiento eso no significa que pongan buenas camas. Un día te acostumbraras. Ya vámonos Itoshi.

Itoshi: De acuerdo... Aunque empezaba a gustarme este lugar. ¡Las vistas son muy bonitas! - contempló por última vez los prados antes de partir en el tren.

¡El problema de Izuku!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora