Parte 1

15 1 0
                                    

Esta es La Nación Mágica de Gran Bretaña, es uno de los sitios más aislados del mundo mágico, con severas restricciones en la entrada o salida de magos de la nación.

Las organizaciones y el más alto tribunal de magia están controlados por los Death Eaters Mayor y se rigen bajos los principios de la ideología del Señor Oscuro, La limpieza de sangre

todos en la Nación usan la magia y tu destreza con ella y tu linaje es lo que establecerá tu posición, el Wizengamot evalúa tus ancestros, tu historia y magia y ellos te posicionan un lugar y una región en donde vivir, todo es controlado y aprobado por el tribunal pero en un bosque de un rincón de ese mundo existe un chico opuesto a todo lo mencionado.

Tras entrenar, nada mejor que una tarta de melaza, pensó Harry mientras caminaba rumbo de regreso a la cabaña del bosque

-Hola, viejo, ya llegué -Dijó Harry mientras se dirigía a un Fénix que estaba en su posadero

-Oh, Harry, terminaste con el programa de hoy?

-Sí, pero... ¿Por qué solo me haces entrenar los músculos?- Preguntó Harry, acercándose cada vez más al ave

La habitación se quedó en silencio por unos minutos

Harry Potter no era como los demás, por eso, no puede usar magia como el resto, así que al menos su guardián...

-Muchacho, dejémoslo para otra ocasión - salió la voz del ave antes de que emprendiera vuelo

Cuando el Fénix estaba por salir de la cabaña, se escuchó otra vez aquella voz que Harry conocía bien

-Te lo digo por enésima vez, no vayas a la ciudad mientras no esté, Harry

-No iré -Contestó Harry mientras veía como emprendía vuelo el ave, siempre era una vista hermosa el como volaba por los aires el ave Fénix

Harry sostuvo por unos momentos un pequeño pergamino que había encontrado en el bosque, era la temporada donde se abrirían las fronteras mágicas y recibirían a magos de otros países para estudiar en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechiceria, magos de su misma edad

-Lo siento, viejo, no puedo contra la curiosidad, susurró Harry mientra se colocaba una túnica oscura que cubría todo su cuerpo y la mayor parte de su rostro

Aunque Harry es un joven sano y saludable, a carecido de contacto humano, tiene guardianes claro pero nunca los ha visto en persona, solo se han comunicado por el a través de su animal, ha sido cuidado mediante magia, no sabe lo que es recibir un abrazo, ni mucho menos ha visto a otra persona que tenga su edad, por eso es que la curiosidad lo estaba matando.

Dio una rápida mirada al lugar antes de irse, escuchaba los latidos de su corazón en sus oídos pero la emoción de al fin ver algo desconocido le dio el impulso para seguir caminando.

El callejón Diagon es un callejón mágico empedrado y la zona comercial más grande dentro de la nación, antes de su aislamiento, el callejón estaba rodeado de una variedad de restaurantes, tiendas y muchos lugares de interés, ahora, hay un numero específico de tiendas, los restaurantes solo estaban en los hoteles de los cuales solo existe uno en toda la Nación y en el solo se admiten a Hechiceros extranjeros, los residentes tienen su vivienda designada por el Tribunal, el lugar estaba decorado por afiches mágicos de propaganda purista y como es que la ideología del Lord era la correcta.

Se acercaba el tren y el lugar solo contaba con Aurores a su alrededor

Harry se acercó un poco más, le maravillaba ver las pequeñas presencias de la magia aunque él nunca pudo realizarla, en algún punto de su niñez se había cuestionado el porque el no era como los demás, pero poco a poco fue entendiendo que podría realizar varias cosas con sus propias manos y eso le emocionaba más, en parte creía entender el porque el viejo siempre lo ponía a entrenar

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jan 12, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Sin MagiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora