Pensar en la vida romántica de Kim Taehyung era casi como contar un mal chiste, de esos de los cuales no eres capaz de reírte.
Se había dado por vencido en ese aspecto desde hacía mucho tiempo al creer que nunca encontraría a nadie que congeniara co...
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Nota: Esto ocurrió antes de conocer a Jungkook. Solo quería mostrar un poco el contexto de Taehyung antes de todo, y el por qué su forma de ser en los próximos capítulos.
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El ambiente acogedor que había un par de horas atrás se había ido por completo y en su lugar, había sido sustituido por un aire fresco, causante de su piel fría.
Pero eso no era lo único que había cambiado. La ropa que estaba esparcida por el suelo ya no estaba, a excepción de la del peligris. Y por lo tanto, ahora faltaba una persona en aquella habitación de motel.
No se mentiría a sí mismo. Por supuesto que lo había visto levantarse de la cama lo antes posible en cuanto despertó, agarrar sus cosas e irse.
Pero conocía el patrón y no tenía caso intentar cambiarlo.
Así que se limitó a fingir seguir en el sueño profundo en el que se encontraba antes de sentir un peso menos en la cama.
Minutos después de escuchar la puerta ser cerrada tomó su celular y se cercioró de la bandeja de notificaciones. Cuatro llamadas perdidas de su madre.
Pensó que sería buena idea llamarla, pero eso nunca pasó. Al menos no hasta el día siguiente.
No planeaba quedarse dormido. De hecho pensaba irse en cuanto se diera una ducha. Había llegado tarde los últimos tres días que había durado su aventura y lo que menos quería era preocuparlas de nuevo.
A la mañana siguiente despertó exaltado al caer en cuenta que seguía allí. Lo primero que hizo fue enviar un mensaje a su mayor para avisarle que todo estaba bien y que la noche de películas con Yoongi se había extendido, pero que no tardaría en llegar.
Le dedicó un suspiro al día que le esperaba. Se dio un baño, tomó la ropa del suelo y se marchó del lugar en el que por cierto, ya era conocido.
Nunca estaría de más repetir que esa era su forma de hacer 'dating' desde que estaba en la escuela preparatoria.
En realidad nunca había tenido problemas con eso. Él y sus parejas siempre se cuidaban.
Consideraba que fuera la situación o el estado en que se encontraran, nada era justificación para no poner la responsabilidad ante todo. Pues llevar una vida como la suya, implicaba mucho de eso.
Nunca necesitó de ningún otro tipo de contacto más allá de lo carnal, pero eso quizá se debía a que nunca había conocido el otro lado de la moneda. O al menos no de la manera correcta.
Tenía una política, era esa la forma en la que se regía, gracias a ella todo estaba bajo control y nunca había tenido que preocuparse por otra cosa.
Sí. Sus principios eran esenciales para que todo saliera bien.
Era fácil.
Consistían en no interponerse en relaciones (ni siquiera en tríos, ese mundo definitivamente no era para él).