Resolución

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Rinne y Fuuka despertaron al día siguiente, sus cuerpo habían tenido un descanso que sus cuerpos agradecieron enormemente, la pela había sido intensa, era una fortuna que gracias a los sistemas de seguridad que no quedaron con huesos rotos o probablemente habrían tenido que ser internadas en el hospital

Ambas intercambiaron una breve mirada, no sabiendo exactamente como iniciar la conversación luego de haber tenido esa pelea a puño limpio, si bien la pelea les había servido para poder liberar casi todas las emociones que tenían reprimidas a causa de lo que habían pasado, era difícil poder hablé nuevamente con normalidad

Ninguna se animaba a romper el silencio así que solo se quedaban calladas mientras que Chantez y las demás monjas se acercaban para revisar que las dos estuvieran bien

Las chicas de la iglesia comenzefona sonreír, puede que ellas no lo vean pero habían dado un paso importante para ambas. Justo en ese momento la puerta se abrió y entro Jill. Rinne se mostró sorprendida por unos breves instantes pero después solo miro a su regazo, tratando de evitar momentáneamente los ojos de su entrenadora

Fuuka se apartó unos momentos dándoles el espacio a ellas para que hablarán. Ahora que Rinne pensaba con más claridad, trataba de buscar las palabras adecuadas para poder disculparse por como había actuado

- yo...uhm... - la albina trato de iniciar la charla. Tomo aire unos momentos y después se puso de pie mientras veía a Jill

- Rinne...me alegro - ella dejo la oración incompleta, también teniendo problemas para poder entablar la conversación

Pero entonces Rinne hizo una reverencia disculpándose

- lamento haberle hecho preocuparse tanto - fue la sincera disculpa de Rinne, sabiendo que por su actitud había indirectamente provocado preocupación innecesaria a la gente que se preocupaba por ella

Sabiendo que necesitaban una charla a solas, Fuuka y las demás salieron para dejarles hablar tranquilamente. Cuando finalmente salieron las dos volvieron a hablar

- soy yo la que debería de pedir disculpas - Jill dijo, después de todo pudo haber ayudado a Rinne desde el principio pero había decidido ignorarlo pensando que eventualmente ella lo superaría - estaba equivocada acerca de mi forma de enseñar y entrenar

Era cierto, desde luego que sabía que el estado mental de Rinne no era el mejor, y una lucha no solo era fuerza bruta y destreza, significaba también que el luchador estuviera mentalmente bien para poder luchar, no era raro que al no estar bien mentalmente un peleador podía perder el control de sus acciones

Después de todo, se usaba mente y cuerpo en el momento de una lucha, ambas partes debían ir de la mano para poder sacar el máximo provecho de cada luchador

- entendere si deseas conseguir o buscar el entrenamiento de otro entrenador - Jill dijo ligeramente cabizbaja

- no, jamás se m había pasado por la mente el querer buscar otro entrenador - la declaración de Rinne sorprendió a Jill

-...pero estabas pensando en abandonar las luchas - ella dijo bastante sorprendida, estaba casi segura de que si Rinne no dejaba de luchar, si que podría pensar en buscar a alguien más para que la entrené

- estaba muy desanimada en ese momento - Rinne admitió, en aquel momento no pensaba con claridad - siempre me sentí mal por hacerla pasar por esto

- eso solo significa que yo no fui capaz de entender plenamente el lugar donde estaba tu corazón - su tono si bien era serio también era culposo, pero Rinne decidió responder

- al final de la pelea - Rinne comenzó, tratando describir lo mejor que podía - cuando casi caí rendida. Recordé los días en que entrenaba contigo, todas esas enseñanzas fui capaz de seguir luchando, cuando logré conectar con éxito ese golpe a Fuuka

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