𝐒𝐄𝐈𝐒

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  ¿𝐓𝐄 𝐆𝐔𝐒𝐓𝐀?

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  ¿𝐓𝐄 𝐆𝐔𝐒𝐓𝐀?

Sammy sentía un fuerte dolor de cabeza que no la dejaba pensar

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Sammy sentía un fuerte dolor de cabeza que no la dejaba pensar. Aún con los ojos cerrados, sentía su cuerpo pesado y también sentía un peso a su lado. Con dificultad, abrió los ojos y vio que Klaus estaba recostado a su lado y que estaba durmiendo.

Ella, en silencio, intentó moverse, pero el agarre que él le tenía por la cintura estaba muy fuerte. Sammy se sintió nerviosa por la cercanía de sus rostros y acarició su mejilla, jugando con un rizo rebelde que caía en la frente de él.

—Pensé que me odiabas —dijo Klaus, lo que hizo que Sammy gritara del susto y lo empujara al suelo con todas las fuerzas que tenía, provocando que él soltara una queja.

—No te odio, simplemente no eres de mi agrado —respondió ella, rodando los ojos y levantándose de la cama—. ¿Qué hacías en mi cama? —preguntó, ingresando a su baño y notando su aspecto desmejorado.

—Me pediste que me quedara contigo —dijo Klaus. Ella rió mientras se arreglaba el cabello.

—Imposible, yo nunca te pediría algo así —contestó Sammy al salir del baño. Klaus sonrió al verla.

—Piensa lo que tú quieras. ¿Estás bien? Tú estabas como poseída.

—¿Poseída? —dijo ella riendo, mientras él asentía—. Se llama magia, idiota. Estoy bien, solo que me atacaron mediante mi magia. ¿Algo nuevo sobre Hayley? —preguntó ella. Klaus negó con la cabeza.

—Debemos hallarla —dijo él, con preocupación. Sammy sintió la misma preocupación crecer dentro de sí. Klaus se acercó y puso una mano en su hombro.

—Tranquila, la vamos a hallar —le prometió. Ella sonrió.

—Lárgate, tengo que cambiarme para continuar la búsqueda —dijo ella. Klaus le sonrió coquetamente.

—¿Y por qué no puedo ver? —preguntó él haciendo un puchero. Sammy lo miró indignada, cogió un florero de la mesa de al lado y se lo lanzó. Klaus lo atrapó antes de que se rompiera.

Otra oportunidad  • Klaus Mikealson Donde viven las historias. Descúbrelo ahora