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"Hay dos clases de ciegos: Los que no pueden ver y los que no quieren ver"
Una semana después, Sasuke solamente ignoraba a Naruto lo más posible. Cuando llegó a su trabajo, todos estuvieron viendo su anillo y felicitandolo con sonrisas verdaderas... pero sinceramente Sasuke no estaba tan feliz como pensaban.
-—Minato te quiere muchisimo—- habló Gaara, mirándolo a los ojos—- Ese anillo es... wao...
—-Gracias Gaara—- murmuró mientras se aclaró la garganta.
—-¿Algún consejo?
Y Sasuke miró a su bebé, se veía tan feliz... un aire extraño lo rodeaba y eso...
—-¿Gaara?
—-¿Sí?
—-¿Has hecho el amor con Lee?
Y el modelo más joven simplemente tomó un bálsamo labial para colocarselo mientras se miraba en el espejo.
—-No... pero sí nos dimos nuestro primer beso anoche...-— Gaara estaba completamente sonrojado.
—-Mejor así... no te entregues a nadie si no estás seguro—- Sasuke bajó su mirada y pensó que era el mejor consejo que podía darle desde su experiencia.
—-Sasuke... tú no estás feliz...— murmuró Gaara, dejando el bálsamo en su lugar—- ¿Qué sucede?
—-¡Sasuke!
Y el cuerpo del modelo se tensó, se levantó e hizo una seña con la mano a Naruto, que tenía su cuello marcado. Estaba parado en la puerta de la sesión fotográfica de Gaara.
—-La administración te quiere ver.
El modelo simplemente asintió con la cabeza y caminó lugar adentro, pasando algunas oficinas y siendo empujado a una en desuso.
-—¡Joder! ¡Naruto!
Sasuke se quejó y se giró para irse, sin éxito ya que Naruto lo volvió a empujar hacia atrás.
—-Seamos amantes.
—-¿Otra vez? ¿Y me dejarás así? Hiciste tu elección, fue suficiente para mí—- Sasuke intentó irse nuevamente pero el joven Min le sostuvo de su muñeca.
—-Sé que me deseas.
—-¡Es que no lo entiendes!—- Sasuke se liberó y lo miró a los ojos-— Ya pasó de ser deseo hace mucho tiempo pero al parecer pasé a ser la típica persona que termina enamorándose de la equivocada.
—-Ya dijiste "enamorándose" ahora solo dí la palabra.
-—¿Para qué decirtelo? Preferiste a un millón de putas peores que yo que a la única persona que se interesa en tí mucho más allá del sexo.
—-¿Y qué esperabas? Tú le dijiste que sí sin nada de duda-— Naruto lo empujó hacia sí y lo presionó contra su cuerpo—- Seamos amantes... puedo darte lo que quieras así.