Querida madre

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¿Alguna ves me escuchaste hablar sobre los tiburones?

Supongo que no, estabas concentrada en otras cosas mientras cargabas a un pequeño niño hambriento de saber sobre el mundo, eras madre soltera por lo que la tuviste difícil desde siempre.

Solo puedo culpar a mi padre, pero tú me dijiste que ambos tuvieron sus motivos para alejarse y que tú te quedarás conmigo, pero luego todo era lo mismo.

Llegaba de la escuela y estabas ocupada, te daban un descanso y estabas ocupada en ti, tuve graduaciones, la del jardín de infantes y de mi secundaria, no fuiste a ninguna.

El primero fue por trabajo retrasado, el segundo fue porque... te fuiste del país, una vacante en Estados Unidos siempre es bueno, pero no se siempre me faltó algo de ti.

Desde que llegaste tu zona horario se cambió por completo, tus comunicaciones conmigo se empezaron a hacer más escasas y luego ni un hola me decías.

Cuando regresaste noté tu cambio, eras bastante feliz y emocionada pero cuando te recibí... tu sonrisa se volvió un rostro serio y apenas me dirigiste la palabra, fuiste a tu cuarto y te quedaste dormida.

Me comí solo la cena que te preparé.

Luego todo volvió a la normalidad, nunca me escuchaste, te hiciste de una manía por siempre tener todo limpio, ordenado y a tu gusto.

¿Cómo me afectó esto? Pues aprendí a simplemente ver cómo mis manualidades y regalos con material reciclado aparecía en la basura, incluso un bello pavo real que te hice con papel lo arrugaste y lo lanzaste en frente mío.

Entendí que quizás solo era tu forma de volver pero luego todo empeoró, seguí creciendo pero siempre quería escuchar un consejo tuyo, siempre fui de hacer eso porque sentía que eran los únicos momentos en los que me escuchabas, en los que me dirijas la vista.

Recibí un "Ya eres lo suficientemente grande para tomar tus decisiones" solo quería escuchar tu punto de vista, pero lo hice y cuando lo hice no pareció gustarte.

¿Por qué demonios estás de novio con esa cualquiera?

Mamá no es una cualquiera, esos solo son rumores que se crearon para difamarla.

No es verdad, todas dicen eso y luego te roban al esposo y te dejan a cargo de un enano feo que incluso dudas que sea tu hijo.

Mamá eso...

Y luego eso te obliga a abandonar las cosas como las tenías planeadas y seguir adelante porque no puedes desechar a ese niño sin que te vean mal



Querida madre, no puedo odiarte, porque no cabe en mi corazón, nunca aprendí a odiar a nadie, nunca lo haré, tu no eres la excepción.

Aun recuerdo esa salida al acuario, te dormiste luego de que hablaran sobre los tiburones, no me fui de tu lado hasta que despertarás, te mirabas tan tranquila y feliz que no quise molestarte.

Tu belleza, contrario a lo que crees siempre se mantiene, quizás solo soy yo la que hace que la ocultes, pero no te preocupes eso cambiará.

¿Sabes? Hay un detalle que nunca olvidé de esa exhibición de Tiburones, era un dato que me parecía cruel pero que ahora me parece hermoso.

Perdón si te aburre pero quiero que tu también lo sepas.

Y es que... al momento de nacer las crías de tiburón son abandonadas por sus padres, esto debido a que ya nacen con un instinto se supervivencia.

Mi padre completo esa primera fase, tu fuiste la única que se quedó, pero tranquila eso termina hoy, quizás tu no te vas de mi lado, pero yo si lo haré.

Siempre tuve el sueño de.... ser como los tiburones.













¿Cual es el momento en el que tu corazón alcanza la catarsis por la pérdida de un ser querido?

Inko Midoriya no lo sabe, su corazón sigue latiendo de forma normal, sus ojos no liberan lágrimas.

Es raro y más pensando en que acaba de leer la carta de suicidio de su hijo.

Cierto ¿Cómo alcanzarás la catarsis si... tu eres la asesina?

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Como los tiburonesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora