pensamiento

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Tan solo ver a Hinata a los ojos hace que me sienta excitado,soñé durante mucho tiempo con tenerla solo para mí y ahora que es una realidad me siento satisfecho, pronto podré hacerla mía,ya nadie podrá alejarnos. Fueron muchos años en los que no la toque, el solo hecho de acariciar su suave y nivea piel. En el momento en que toque sus labios sentí como mi sangre se calentaba, imaginé sus labios sobre mi, ambos, sumergidos en un beso y entregándonos al deseo.

Cuando ví que lloraba mi corazón se contrajo y quise consolarla pero sabia que me rechazaría, yo sabía que ella me tenía miedo pero no imaginé que terminara llorando cuando le dije lo que nos esperaba.

Cuando camine hacia la puerta ella no levantó la mirada antes de cerrar la puerta lo último que ví de ella fue como su lacio y sedoso cabello caía por los lados, la luz de la bombilla en el techo iluminaba a Hinata de manera especial, lucía como un ángel y eso era Hinata para mí, un ser que había sido enviado para mí.

Hinata ya sabía que su lugar era a mi lado, ahora solo debía aceptar la idea y acostumbrarse a estar conmigo para siempre,por su bien. Tal vez podríamos salir más adelante a visitar a sus padres cuando tuviéramos niños, iríamos a los centros comerciales, playas para pasear en familia. También iríamos a visitar a mis padres para que conozcan a sus nietos.

Solo debía darle tiempo al tiempo y todo se haría realidad, yo me encargaría de que así sea.

obsesión  (Naruhina)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora