Aeropuerto internacional JFK,
Nueva York.
Unas horas más tarde.
-¿Y bien?, ¿cuál es el plan?- preguntó Sam mientras se dirigían por sus maletas, después de bajar del avión.
Blaine lució un poco nervioso ante la pregunta.
-En realidad…
La duda en su voz hizo detenerse a Sam por completo.
-¿No hay plan?
-No me dejaste ver la película – se excusó su amigo deteniéndose también.
-Blaine- advirtió Sam con poca paciencia en la voz.
-Improvisaremos-
-¿Qué?
-Improvisaremos… solo sígueme la corriente en todo ¿de acuerdo?
-Dime que bromeas.
-Podemos hacerlo – aseguró Blaine con confianza- serán como aquellas clases de improvisación que tomamos.
Sam endureció el gesto con impaciencia.
-No será para nada como las clases que tomamos Blaine, en esa clase todos estábamos conscientes de que estábamos actuando – contraatacó, pero su amigo no parecía preocupado – Bien, yo solo fingiré que no sé nada y tú te encargaras de todo – dijo retomando su camino al mismo tiempo que se daba por vencido en tratar de ser la voz de la razón.
Blaine lo detuvo de inmediato tomándolo del brazo.
-No. Estuviste de acuerdo en ayudarme – le recordó.
-Por supuesto que no – aseguró Sam- con trabajos estuve de acuerdo en acompañarte a Nueva York.
-Pero te dije que necesitaba que vinieras porque ocupó un cómplice, bueno en realidad serán dos cómplices porque Cooper me dijo que nos iba a ayudar – explicó Blaine.
Sam sintió de inmediato que el color abandonaba su rostro
-¿Cómo va a ayudar Cooper? – preguntó preocupado, por lo general cualquier plan que incluyera al mayor de los Anderson terminaba mal.
Blaine sin embargo, no parecía pensar lo mismo. Así que solo se encogió de hombros.
-No lo sé. Solo me pidió que confiara en él.
Sam suspiro pesadamente, realmente esperaba que el actor no pensara intervenir “a su favor”, y tratando de alejar ese pensamiento decidió ignorar su mala corazonado sobre la ayuda que pensaba brindar.
-Bien, entonces confía en él porque yo de verdad no me quiero involucrar en esto.
-Pero Sam – insistió su amigo- No te estoy pidiendo que hagas nada fuera de lo normal, solo te pido que si digo algo que no sea verdad no me desmientas.
-Deberías ser honesto con Kurt.
-Lo seré
-¿Qué tipo de cosas vas a decir que no son verdad?
-No lo sé, espero no tener que mentir pero-
-B, esto que me pides es demasiado – explicó.
Pero Blaine (el muy sinvergüenza) hizo uno de esos pucheros que sabía que Sam no podía resistir y sin decir nada suplicó con sus grandes ojos de cachorro.
-Agh. Está bien – aceptó el rubio a regañadientes- Solo no presiones demasiado, ¿de acuerdo?
La sonrisa que recibió como respuesta casi valía el sacrificio… Casi, porque Sam sabía que su pequeño infierno apenas estaba por comenzar.
-Eres el mejor. Te amo – aseguró Blaine complacido colgándose del cuello del rubio quien lo alejó de él rápidamente.
-Sigues diciéndome que me amas y sigues poniendo en posiciones en donde no quiero estar – murmuró enfurruñado, pero Blaine decidió ignorar su queja y sonrió emocionado al ver una conocida cabellera castaña.
ESTÁS LEYENDO
Quédate conmigo
FanfictionAhora que Kurt está a punto de casarse, Blaine está convencido de que es su alma gemela y hará lo imposible para aprovechar su papel como padrino para robarse al novio. Sam, está en contra de la idea, pero puede que sus sentimientos hacia su mejor...
