Katia había tomado la decisión de quedarse en la casa de los Salvatore por un tiempo indefinido. Sentada en el espacioso sofá de la sala de estar, se sumergía en sus pensamientos hasta que fue bruscamente sacada de su ensimismamiento por el sonido repentino de una puerta que se abría en algún lugar de la casa. Sin titubear, se puso en pie con la velocidad propia de un vampiro y se movió con agilidad hacia el origen del ruido.
Desde su posición estratégica, Katia observó con atención a la joven que acababa de entrar. Manteniéndose oculta, evaluó la situación hasta que la joven se mostró plenamente a la vista. En un instante, Katia se acercó velozmente y la acorraló contra la pared, sorprendiéndola por completo.
—¿Quién eres tú? —preguntó Katia mientras olfateaba con curiosidad. —Humana.
—¡Ayuda! ¡Suéltame! —gritó la morena, luchando por liberarse del agarre de Katia. Los hermanos Salvatore descendieron rápidamente de sus habitaciones al escuchar el alboroto.
—¿Por qué es idéntica a Katherine? —inquirió Katia, su mirada alternando entre la joven y los hermanos, sin ceder en su posición.
—Es su doppelganger —comentó Damon con exasperación, rodando los ojos. —Sinceramente, es absurdo. Si viese a un tipo igual a mí, lo mataría. Yo soy el único guapo por aquí.
Katia soltó una risa, liberando a la joven morena. Esta última corrió rápidamente hacia los brazos de Stefan, mientras Katia fruncía el ceño.
—¿Es la chica que me mencionaste? ¿Elena? —preguntó Katia con curiosidad, y Stefan asintió. Elena lo miraba con temor. —Soy Katia Pierce.
Elena se acercó con cautela y dijo con voz temblorosa:
—Soy Elena.
—Lo siento mucho por lo que acaba de pasar —dijo Katia tratando de quedar bien con la joven, buscando transmitir su arrepentimiento por haberla asustado de esa manera.
Elena la miró con cautela, aún nerviosa por la situación, pero pudo percibir la autenticidad en las palabras de Katia. Lentamente, un gesto de aceptación se dibujó en su rostro, reconociendo el gesto amable de la vampiresa.
—Está bien. Entiendo que fue un malentendido —respondió Elena, tratando de calmar la tensión en el ambiente.
Stefan y Damon observaban la escena con atención, notando el cambio en el ambiente.
—¿Estás bien, Elena? —preguntó Stefan con un tono preocupado, acercándose para asegurarse de que ella se sintiera cómoda.
Elena asintió con un débil pero reconfortante sonrisa. —Sí, estoy bien. Gracias, Stefan.
Damon se acercó a Katia con una sonrisa burlona. —Bueno, parece que la bienvenida no salió como lo planeado, ¿verdad?
Katia le devolvió la sonrisa, reconociendo la ironía de la situación. —Definitivamente no. Mis disculpas de nuevo, Elena. No era mi intención asustarte.
Elena asintió comprensiva. —Está bien, entiendo. No hay problema.
Con la conversación volviendo a un tono más serio, Damon tomó la iniciativa para discutir el plan que habían trazado para abrir la tumba donde yacían los vampiros.
—Bien, volvamos al asunto en cuestión. Necesitamos encontrar una manera de abrir esa tumba de una vez por todas —dijo Damon, su tono firme y decidido.
Stefan asintió, mostrando su acuerdo. —Sí, pero debemos ser cautelosos. No sabemos qué nos espera allí dentro.
Tatia, con una expresión reflexiva, agregó: —Estoy de acuerdo. Necesitamos un plan sólido y asegurarnos de estar preparados para cualquier cosa. Esta claro que ahí dentro habrá de todo.
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Blank Space |Mikaelson' brothers
ФанфикKatia Pierce la hermana mayor de Katherine Pierce. Dos hermanas inseparables, hasta que Katia comienza a conocer a una familia para nada buena, y eso le gustaba. Y comenzarían a alejarse, ya que cada una quería caminos distintos... Una prefería ir...