CUATRO

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Habían pasado 2 semanas desde el primer día de Elizabeth cada día se estaba adaptando más a la vida laboral, durante ese tiempo el oso polar (como le llamaba Jessica para referiste a Megan) había estado muy ausente, las nuevas amigas de Elizabeth le habían explicado que era algo normal en ella desaparecía un tiempo y reaparecía solo a mortificar y presionar a toda la empresa arrebatándoles su paz mental.

Eran las 11:30 de la mañana y Elizabeth se encontraba en su escritorio detallando algo que Raúl en la hora de entrada le pidió, a pesar de que sabia que era la hora del almuerzo decidió quedarse a detallar algunas cosas para que estuviera listo antes del final del día. Lo repaso todo mirándolo a detalle y concluyo que estaba listo solo faltaba imprimirlo entonces miro la hora y pensó que podía ir a almorzar los minutos que quedaban y llegar a imprimirlo

Entonces se levanto de su silla y se dirigió la salida, en cuanto salió camino hacia el comedor deicidio que usaría el ascensor ya que no habría peligro de reencontrase con la señora mellers, el ascensor llego y abrió las puertas fue entonces que Elizabeth vio a alguien familiar era aquella joven de pelo naranja estaba dentro del ascensor cabizbaja hablando con ella misma en modo de susurros por lo que no noto a Elizabeth, estaban frente a frente, Elizabeth no sabia que hacer tenia que usar el ascensor para llegar al comedor, estaba en un debate interno si debía entrar o no fue entonces que la joven alzo su vista y noto a Elizabeth

-Oh perdona usaras el ascensor?.-pregunto la joven mirando a Elizabeth con delicadeza

-NO. -grito Elizabeth de forma involuntaria y nerviosa asuntando un poco a aquella mujer. - es decir si, si usted me permite claro

-Oh claro linda entra. - Dijo la joven mientras se hacía un lado para dejar pasar a Elizabeth a lo que ella hizo, se cerraron las puertas y ninguna decía nada lo cual estaba matando a Elizabeth

-Ni si quiera por mi esposo fui rechazada tantas veces...-hablo la mujer pelirroja al aire a lo cual Elizabeth no sabía si debía contestar

-Todo el tiempo me aleja, se ve que no ha comido bien pero claro todo el tiempo detrás de ese computador en esa fea oficina. - hablo nuevamente la mujer dejando sin palabras a Elizabeth, pero después se dirijo hacia ella. -Disculpe tiene la hora? Tengo mucha hambre

-11:35 señorita dijo Elizabeth señalando el reloj que estaba justo arriba de la puerta del ascensor, a lo cual la mujer miro embobada

-Ese reloj no combina para nada con el ascensor. - susurro para sí misma

El ascensor se detuvo y se abrieron las puertas dando hacia el piso de Elizabeth

-con permiso señorita fue un placer. Dijo mientras la veía y salía, pero cuando las puertas estaban apunto de cerrar la joven hablo

-Mi nombre e Emily y creo que tu nariz es linda se parece a la de mi gato manzano. - hablo mientras se cerraban las puertas

Elizabeth no supo como reaccionar a eso, fue nuevo, fue raro....

Al llegar al comedor no sabía sin contarles a las chicas lo que acababa de vivir, pero decidió guardárselo para sí misma, lo que provocó que estuviera algo distraída durante el almuerzo haciendo que comiera casi nada.

-Por que no comes nada cariño? -pregunto Annie mirando a Elizabeth

-Oh perdón yo. -hablo nerviosamente Elizabeth. -pensaba en el informe que estaba haciendo

-Ay por dios deja de mortificarte estará perfecto ahora come solo quedan 15 de almuerzo, de por si eres un fideo Elizabeth no te puedes dar el lujo de bajar de peso. -hablo Jessica dándole palmaditas en la espalda

El almuerzo termino y todas se despidieron y se dirigieron hacia sus respectivas oficinas, quedándose solas como siempre Jessica y Elizabeth

-Gracias a dios hoy fue el día de paga, la mensualidad del gym me quita demasiado, pero vale la pena. Aunque deba comer atún todos los días no pienso dejarlo nunca me había sentido mejor conmigo misma, me pregunto si el oso polar ya volvió. -hablo Jessica desviándose un poco con lo ultimo

Hermosa obsesiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora