Un fatídico jueves 1/2

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Era jueves, el gran día para mí y mi madre, ella estaba ansiosa de que conociera a su novio y yo de que ella conociera al mío, me dijo que no me preocupara por nada, ella organizaría todo mientras yo estaba en la universidad pero a pesar de eso estuve muy distraída y recibí algunos regaños debido a ello, unas horas más tarde volví a casa para prepararme, mi madre estaba sacando un postre del horno, ella amaba hacer postres.

-hola mamá

Dije emocionada, ella hoy había pedido que la dejaran salir antes del trabajo para tener todo listo.

-hola, Deberías empezar a arreglarte

Asenti con la cabeza.

-si mama

Subí a mi cuarto, mire por la ventana. Hoy el día había amanecido nublado y predecía que pronto comenzaría a llover, comencé a arreglarme . me bañe tallándome por todos lados y luego cuando salí del baño me metí en un bonito vestido blanco que me quedaba ajustado de la cintura pero el resto era libre estilo princesa, no tenía mangas así que aproveché para ponerme un collar que tenía un dije de flor y unos tacones crema para la ocasión. Me seque el pelo con la secadora y empeze a peinarlo, lo dejé suelto y hoy preferí dejar mis rizos por que sabía lo mucho que le gustaban a Edwin, me puse un tono rosado suave en los labios y Rímel en las pestañas. Cuando estuve lista ya era casi la hora acordada así que me apresuré a bajar.

-ya estoy mama

Ella ya se había arreglado aunque por supuesto yo había tardado más, mire por la ventana y ya estaba lloviendo, era un aguacero.

-ayúdame a colocar la mesa

Dijo amablemente y asenti siguiendo las indicaciones, me dirigí a la alacena por los platos y vasos, los estaba acomodando cuando recibí un mensaje de Edwin diciendo que ya había llegado y el timbre sonó, sonreí emocionada.

-yo abro mama

-está bien

Dijo ella poniendo el pastel en la mesa, era blanco con decoraciones en Rosado, me dirigí a la puerta y me sudaban las manos así que me las sequé al costado del vestido, por fin Edwin conocería a mi mama y sentía que eso significaba que estábamos dando un paso adelante, me imaginaba una vida a su lado sin preocuparme por las consecuencias.

Me paré frente a la puerta y cuando la abrí lo vi con un ramo de Rosas rojas en las manos, mi corazón se llenó y sonreí con más amplitud.

-Edw-

él me sonrió pero no a mí sino a mi espalda...fue rápido, mi madre se acercó y se tiró a sus brazos con una enorme sonrisa. lo besó en los labios y me quedé estática como una puta piedra.

-cariño parece que Edwin llegó antes, te lo presento es mi novio

,solo podía mirar los ojos de Edwin esperando una respuesta, una explicación, que saliera alguien y me dijera que lo que acababa de ver era una broma pero mientras mis ojos comenzaban a escocer y lo miraban con el resentimiento y la confusión formulándose los suyos estaban vacíos, no había ni una pisca de todo el amor que me profesaba, solo indiferencia mientras mi mama seguía hablando animadamente pero yo no escuché nada de lo que dijo.

-Nece...Necesito aire

Logre articular . lo esquivé y salí corriendo , me sentía traicionada, sentía que estaba muriendo por dentro, en algún punto dejé botados los tacones mientras corría por la banqueta , mis ojos se llenaron de lágrimas que fui incapaz de contener mientras el agua mojaba mi vestido y me corria el maquillaje, me detuve cuando sentí el pasto del parque a mis pies y me arrodillé sobre el pasto y el lodo, entonces comencé a llorar, la traición me perforaba el alma ¿con mi madre?,¿cuánto tiempo?,¿por qué?,¿cómo fue capaz de hacerme tanto daño?, ¿nunca me amo?. Las lágrimas seguía saliendo y me permití gritar de frustración sabiendo que los rayos que caían cubrirían mi llanto, sentía mi celular vibrar en el bolsillo de mi vestido y odie tanto que fuera a prueba de agua, eran mensajes y llamadas de mi mama, ni uno solo de él. Grite y avente el celular a la calle haciéndolo pedazos, de repente la lluvia ya no caía encima de mí pero yo seguía llorando, levanté la vista para ver por qué ya no había más agua y descubrí que había una sombrilla cubriendo mi cabeza, mire al portador encontrándome con los ojos verdes de Ariel y por un momento desee que hubieran sido los de Edwin. Él no me preguntó nada, me ayudó a pararme y me hizo sostener la sombrilla para poder quitarse el blazer y ponerlo en mis hombros descubiertos, me llevó a su auto, mi vestido blanco estaba arruinado, mi maquillaje estaba arruinado, mis pies estaban arruinados pero sobre todo...mi corazón...mi corazón estaba destrozado.

Subí al auto con su ayuda, seguía lloviendo con fuerza y el rodeo para subir al lado del conductor, al entrar echo la sombrilla a los asientos traseros y se quedó en silencio unos momentos.

-dime quien fue y le destrozaré la cara

Lo voltee a ver, la ira estaba marcada en sus delicadas facciones, tenía la mandíbula apretada
Y los nudillos blancos mientras apretaba el volante ,
Baje la mirada a mis manos.

-no quiero hablar de eso

Las lágrimas seguían saliendo de manera inevitable, sus delicados dedos se posaron en mi barbilla para que levantara mi cara y pudiera mirarlo, el limpió mis lágrimas y me miró ahora con bastante tristeza.

-está bien...tú a dónde

-llévame a tu casa

Susurre mirándolo a los ojos, él se quedó en silencio de nuevo y pasó saliva.

-está bien

Comenzó a conducir y me mantuve con la cabeza recargada sobre la ventana mientras sollozaba bajito. El dolor seguía en mi pecho comiéndome como un cúrcuma, me sentía entre la espada y la pared.

Tardamos 15 minutos en llegar a su casa, era blanca de solo una planta pero se miraba muy espaciosa, bajo el primero y luego me ayudó a bajar cubriéndome de el agua con su sombrilla, entramos y dejó sus zapatos en el recibidor tomando unas pantuflas y dándome unas para mi mientras cerraba el paraguas y lo dejaba en un mueble que tenía en la entrada.

-gracias

Logre decir con la voz temblorosa pero el solo me sonrió.

-está bien, siempre ayudó a quien lo necesita

Sonrei débilmente y él tomó suavemente mi mano para conducirme al interior de su hogar, era bastante acogedor, en tonos calidos. No era excesivamente lujoso, solo era hogareño. Me invitó a su sala pero mi ropa aún estaba húmeda y andrajosa así que me quedé parada.

-necesitas ropa?

Pregunto mirando lo incómoda que me tenía el vestido húmedo.

-no quiero molestarte mas -el negó con la cabeza-

-no es molestia, espérame

Fue muy posiblemente a su habitación y luego regreso con una toalla y una pijama de dos piezas azul.

-te mostraré el baño para que te cambies

Me limite a seguirlo y me entregó las cosas así que entré al baño a cambiarme, me dolía mucho el corazón y era un dolor físico. Me desvestí : no tenía ganas de bañarme así que solo enjuague mis piernas con agua para quitarme el barro y el vestido lo eche en el cesto de basura, mis pantis estaban húmedas así que me vestí lo que me dio y las metí en el bolsillo del pijama. Sali del baño y él me estaba esperando recargado en la pared con los brazos cruzados y la mirada perdida, ahora llevaba una ropa similar a la mía solo que de rayas.

-ya estoy

Dije para avisar mi precensia y él me volteo a ver quedándose fijo en los botones desabrochados de mi pecho por unos segundos.luego carraspeó y sonrió levemente.

-quieres chocolate

Asenti con la cabeza y me guió a su sala de nuevo, me entregó una tasa humeante de chocolate caliente y me senté en el sofá con él a mi lado, él era tan dulce y amable conmigo pero por qué mi mente solo viajaba una y otra vez al recuerdo de mi madre besando a Edwin, cerré los ojos soplando suavemente el chocolate para poder tomarlo y en ese momento decidí que a ese idiota le pagaría con la misma moneda.

//este cap es cortito por que viene uno desde la perspectiva de Ariel 737//

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