Capítulo #5

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CIENTO VEINTIDOS DIAS ANTES


Habían pasado dos días desde el último mensaje recibido. Se atravesó el fin de semana y yo no sabía si responder a su mensaje. ¿Me vendría bien la amistad de un hombre?, sería algo extraño. Por lo que me he leído dos géneros diferentes no pueden ser amigos, siempre se mezclan los sentimientos y no termina bien. Pero no parecía un mal chico. Quizás... solo quizás, me lo pensaré.

Estaba alistándome para ir a la escuela, todo iba muy bien, desayuné con mi familia. Irina me pidió disculpas, pero me dijo que él insistió con el número y se lo dio por todos los meses que se "contuvo". La verdad es que no estoy molesta con ella, sé que no lo hizo con mala intención y todo el tiempo me dice que debo ser más sociable. Tal vez le tome la palabra.


——


Sonó el timbre que suena cada hora avisando el final de las clases, de esta misma materia me quedaba otra más. Me estaba durmiendo. Literalmente estaba aburrida de las matemáticas. Al menos no era de mi interés.

Pedí permiso al profesor de ir al baño, tenía la costumbre de llevar mi bolsa ya que no siempre veía las mismas caras, habían compañeros que no conocía porque no entraban seguido a clase y no me daban confianza. Además de que tenía pensado no volver, me iría a casa a descansar.

Ya me encontraba afuera del instituto era mucho ruido por todas partes y habían vendedores ambulantes, también habían muchos alumnos comprando, otros fumando a la vuelta y mientras seguía caminando subía de grado, algunos se estaban besando, otros toqueteándose en lugares poco concurridos y mientras más caminaba hacia la estación, más solo estaba todo.

Sentí pasos detrás mío, ya estaba un poco nerviosa. Escuché un coche cerca, miré hacia atrás y cuando volteé hacía delante... ¡Boom! Tremendo susto me pegué. Choqué con él. Evans estaba enfrente mío y su moto a unos cuantos metros.

— Vine a recogerte, sube.- Dijo mientras me colocaba el casco en mi cabeza y lo abrochaba. Me tomó el brazo y caminamos hacia donde estaba su moto. Yo no pude articular ni una palabra, no hasta que tenía el casco puesto y comenzamos a caminar.

— Espera, ¿quién te crees para hacer esto? Yo no te pedí que me llevaras.- Decía yo a modo de reclamo, pero al parecer no me escuchaba. — Acaso estas sordo, deja de ignor...- Levantó la mica del casco y preguntó:

— ¿Dijiste algo?

Tenía el ceño fruncido, su mirada me inspiraba confianza. No sé por qué me encontraba a la defensiva cuando se trataba de él. A lo mejor mi instinto de mujer me quería decir que tuviera cuidado. ¿Pero cuidado de qué? De lo que tanto evitaba... ¿Enamorarme? Jaja era obvio que no iba a pasar, no con él, ni con nadie. No después de haberme leído la saga completa de After y ver tremenda relación tóxica.

Pero nunca digas nunca.

— Decía qué ¿quién te crees para tomarte la libertad de venir por mi a la escuela? ¿Acaso me pagaron un chófer o un guardaespaldas?. Además no he respondido tu mensaje, no he decidido si podemos ser amigos.

— ¿Y cuál es tu respuesta?.- Preguntó tranquilo. No parecía enojado, ni siquiera molesto porque le estaba hablando en un tono grosero. Parecía que tenía mucha paciencia para aguantarme cuando me ponía insoportable. Pasó su pierna por encima del asiento y enderezó la moto quitando la pata lateral mientras introducía la llave. Era tan alto que se veía tan fácil la manera en la que manipulaba la moto.

— ¿Si o no?.- Extendió su mano hacia mí para que me subiera, pero sabia que su pregunta iba más encaminada a lo de ser amigos. No era tan mala idea intentarlo, supongo.

OTOÑO SIN TI [BORRADOR]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora