—YoonGi, ¿estás bien?
Tal vez hubiera respondido, pero otra arcada hizo que volviera a inclinarse ante el sanitario, devolviendo lo poco que había comido en el almuerzo.
Jadeó apoyado en su propio brazo, limpió su boca y salió del cubículo. Tae lo esperaba con expresión preocupada, parecía listo para entrar con él si lo necesitaba, le regaló una sonrisa al omega antes de acercarse al lavabo y enjuagar sus manos.
—Lo estoy.
El omega lo observó con duda, acercándose mientras le extendía un paño para que pudiera secarse.
—No lo parece, tienes semanas sin poder comer bien.
YoonGi le dio una mirada por el espejo, sonriendo con agradecimiento. El doctor Kim no le había contado nada a su hijo, su secreto estaba a salvo con él, pero no sabía cuánto tiempo más podría ocultarlo. La carga de un secreto que crecía cada día empezaba a pesar tanto para JiMin como para él.
—Debe ser alguna infección.
—Oh, mi papá puede ayudarte, se lo diré.
—No es...
—Claro que sí, no me gusta verte mal.
El omega le regaló su bonita sonrisa cuadrada antes de entrelazar sus brazos y caminar hacia la puerta del baño, el bullicio de los pasillos del instituto lo aturdieron unos segundos antes de poder caminar con libertad entre los estudiantes. El más alto los dirigió a ambos a la cancha deportiva, YoonGi tuvo mucho cuidado al momento de sentarse, asegurándose de que la camisa del uniforme no se pegara a su vientre de cuatro meses, el pantalón con faja que había conseguido ayudaba, pero no lo suficiente.
Buscó a JiMin entre los estudiantes que practicaban en el campo deportivo y cuando logró verlo pudo notar que el alfa ya lo observaba, sus mejillas se sonrojaron cuando el mayor levantó la mano para saludarlo, su sonrisa brilló incluso a esa distancia, pero fue distraido por el llamado de Jeongguk.
—Él te quiere mucho —murmuró Tae con aire soñador—, parecen Romeo y Julieta con eso de sus padres.
—Supongo...
—Cuando estén en la universidad podrán estar juntos sin esconderse.
—Eso espero...
El aire cálido de la mañana golpeó sus brazos y movió sus mechones desordenados, creyó que vomitaría de nuevo.
—Quieres tu futuro con él, ¿verdad?
—Lo hago, como no tienes idea.
—Entonces todo estará bien.
El silencio se extendió, pudo escuchar algunas aves cantar, las risas de estudiantes que pasaban y los gritos de los jugadores en la cancha.
—Acabo de cumplir cuatro meses de embarazo.
El viento volvió a soplar, su piel se enfrió y lo único que pudo escuchar fue la el ruido del silbato y gritos en el campo de fútbol, la respiración de Tae pareció contenerse mientras giraba a observarlo con lentitud.
—¿Cómo...?
—Iba a esperar un poco más para decírtelo —sus ojos picaron y su labio tembló. YoonGi había aprendido a no llorar, pero le pareció que la situación lo ameritaba—, pero no puedo más, Tae.
El omega pasó de observarlo antes de mirar al frente, sus labios se movieron buscando una respuesta que pudiera darle a su amigo, pero nada pareció ser suficiente.
—¿JiMin lo sabe? —asintió cuando las primeras lágrimas resbalaron—. ¿Qué es lo que quieres hacer?
—Vamos a tenerlo.
Cuando la cálida mano de su amigo fue a parar sobre la suya no pudo evitar observarlo, Tae le regaló una pequeña sonrisa mientras asentía.
—Gracias por confiar en mí.
YoonGi pudo dejar su labio temblar mientras las lágrimas brotaban de él, lo cubrió en un abrazo mientras acariciaba su cabeza, hace mucho que no lloraba por la situación en la que se había visto envuelto.
—Tal vez mi papá pueda...
—Fuimos con él —el pequeño "oh" escapó de él, hizo que YoonGi sonriera—, nos derivó a planificación paternal, pronto será nuestra cita.
Entonces el omega se alejó de él, sus ojos se dirigieron hacia esa zona, observándolo un momento antes de elevar la mirada.
—¿No hace daño al bebé?
—No realmente, pero es algo incómodo —limpió las lágrimas, sintiéndose más agusto cuando alguien más supo qué estaba pasando.
—¿Y tus padres?
—Falta poco para que se los diga.
—¿No estás asustado?
—Como no tienes idea, tengo tanto miedo por lo que puedan hacer.
Tae mordió su labio inferior, tomando aire sujetó con más fuerza la mano de su amigo.
—Sabes que te apoyaré siempre, si necesitas ayuda en cualquier cosa, lo haré.
El omega le dio una pequeña sonrisa mientras asentía. Tae podría ser un gran médico como su padre, su necesidad de ayudar a los demás le harían hacer grandes cosas.
♡
YoonGi no podía evitar mirarse al espejo, su vientre de cuatro meses era significativamente más grande, investigó por todos los medios si era peligroso para el bebé usar ropa que pudiera ocultar su embarazo, después de asegurarse que no pudo estar más tranquilo, aun así su ropa holgada fue de mucha ayuda.
Podía sentirse mucho más tranquilo ahora, el temor seguía presente, pero creía que lo estaba manejando mucho mejor. Se dio una pequeña palmadita imaginaria por eso.
Tal vez los peores días eran los fines de semana donde no había excusa para salir de su hogar, culpó al cachorro por la necesidad que tenía de ver a JiMin, lo ponía sensible en un extemo que llegaba a ser vergonzoso.
El alfa había intentado reducir esa angustia mandándole mensajes cada hora, preguntando cómo estaban, si habían comido, si estaban descansando o si estaban tomando sus vitaminas, el hecho de que siempre incluyera al bebé hacía que sonriera.
Dejó escapar un pequeño suspiro antes de poner un poco de música y empezar sus deberes, los exámenes finales del ciclo estaban acercándose, creía que podía estar aliviado, pero fue realmente estresante. Los días en los que vería a JiMin se reducirían y el tiempo en casa sería más permanente, el pensamiento de que su familia notara su vientre lo asustó.
Negó con la cabeza, alejando cualquier pensamiento que pudiera ser negativo para su cachorro, volvió a concentrarse en su libro de texto.
Fueron unos minutos hasta que sintió un pequeño cosquilleo, apenas notable, sus movimientos se detuvieron en seco y dejó de respirar cuando el casi imperceptible aleteo acaració su vientre.
Su mano se dirigió al lugar, de pronto el dolor de espalda, las nausas y todo el cansancio pareció valer la pena.
Pude sentir al bichito moverse escribió en un mensaje que no tardó en ser visto, la respuesta no se hizo esperar demasiado.
¿Tan pronto? ¿Estás bien? ¿Necesitan algo?
La carcajada fue inevitable, quiso abrazar al esponjoso alfa del que se había enamorado.
Estamos bien, solo quería decírtelo
Oh, supongo ya podré sentirlo cuando crezca un poco más
Sin duda
No es muy justo de su parte, tal vez me odia
No lo creo, siempre le hablo bien de ti
Mordió su pulgar mientras trataba de controlar la sonrisa en su rostro.
Tengo que estudiar, nos vemos mañana
No duerman muy tarde
Los amo
También te amamos.
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daylight ⚝ jimsu
FanfictionPara Min YoonGi y Park JiMin no había sido sencillo tener una relación. Empecemos por el hecho de que hace muchas generaciones los Park y los Min tenían una rivalidad en demostrar quién era mejor. Min YoonGi tiene diecisiete años, es el número uno e...
