4. Oferta de trabajo

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Un nuevo día traería consigo muchas posibilidades...

Lo que Siva prometió sobre que Killian dormiría como nunca, fue totalmente cierto, ya que el grandulón dormía plácidamente, tocaron a su puerta para despertarle.

Siva abrió la puerta y asomo la cabeza —¡disculpa! Solo quería avisarte que tienes veinte minutos para alistarte, ya que servirán el desayuno y si no llegamos a tiempo, además de no alcanzar alimentos, quizá nos toque lavar trastos.

—¡Oh, claro! —al escuchar sobre comida, su palabra favorita, salto de la cama antes de que Siva saliera, él ya estaba dentro del baño.

Por supuesto Siva abrió los ojos como plato al ver al hombre en boxers, pero que más daba, ella ya le había visto hasta la identificación.

Diez minutos fueron suficientes para que Killian se lavara el rostro y la boca, para él eso era suficiente decoro, solo paso los dedos por su cabellera para domar un poco los cabellos rebeldes.

Entraron al elevador, Siva observó el reflejo de Killian en las paredes que eran de espejo, ya bañado, peinado y descansado, el hombre era bien parecido, la comisura de su boca se levantó levemente en apreciación de aquella figura.

—Sabía que debajo de todo ese pelo había potencial —Killian solo se carcajeó, era acertado el comentario. —Luego de desayunar te mostraré un poco del lugar.

Killian no tenía nada mejor que hacer y tampoco se podía negar, la curiosidad también le movía, que otras maravillas tendría esta manada que salía de los parámetros de lo que conocía.

En sí todo era un contraste perfecto, naturaleza y modernidad que dejaba ver la arquitectura, así como el exquisito gusto de decoración, vanguardia y elegancia.

Tener al otro lado de los cristales, el bosque daba un sentimiento contradictorio, felicidad y nostalgia, o quizá solo le pasaba a Killian, lo cual reflejaba su sentir, que nada tenía que ver con lo visual.

A la mesa ya se encontraban los padres de Corvin y esté sentados a la derecha, la cabecera vacía, Siva seguía sin ocupar ese sitio, a pesar de que todos sabían y esperaban que tarde o temprano ella terminara por aceptar el hecho.

Prefería quedar a lado de Dominic, después de todo eran compañeros de tragedia, ambos huérfanos.

Pero esa mañana sería diferente, si deseaba salirse con la suya, debía tomar el rol que se esperaba de ella.

A todos los presentes les dio esperanza verla tomar la silla que perteneció a su padre y sentarse, lo que pronto se disipó cuando a su izquierda invito al desconocido del que ya había rumores circulando.

Reid, el padre de Corvin no tardo en ver al intruso con algo de recelo, Killian pudo percibir el cambio de humor en la atmosfera, miro a Siva y en sus ojos no reflejaban un mal sentimiento.

—Les presento a Killian, quien desayunara con nosotros —la ingenuidad de la joven le saco una sonrisa a Killian, como le había dicho, no tenía la menor idea del manejo de nada, ni siquiera se percataba de su entorno.

—Pues bienvenido —dijo Maggie, la madre de Corvin, tal vez ella consiguiera más siendo amable. —¿De qué manada eres?

Como en cascada, los que estaban en esa mesa hicieron otras preguntas para descubrir la identidad y origen del intruso.

—Me gustaría tener un desayuno ameno y en paz, al igual que Killian —tuvieron que cerrar la boca, Siva era todo amor y dulzura, algo que últimamente se había ido y todos comprendían, así que la dejaban ser.

Contraté un mateHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora