—¿Has dormido?—
—No, señor—
—Bien... sé que es duro ahora... pero esto te hará más fuerte que el resto—
—Señor... ¿Puedes ser mi padre el resto de estos 4 minutos?—
—...Está bien—
—... ¿Cómo está mi mamá?—
—Ella vendrá a visitarte la próxima semana—
—Yo te pregunté como esta, no cuando vendrá—
—... No lo sé, he estado ocupado—
—¿Ocupado con qué?—
—Makkiel, aún hay titanes afuera, alguien tiene que encargarse—
—ninguno te ha tomado más de un día...—
—A donde quieres llegar, ¿acaso quieres abandonar el castillo?—
—... Olvídalo, padre... El príncipe Lucifer es algo difícil, pero es muy dulce—
—Así es esa familia—
—Sus hermanos son groseros con él—
—Ese no es tu problema—
—Pero él cree que somos amigos—
—tú no estás ahí para ser su amigo—
—¿De pronto te molesta eso? Ser cercano a un arcángel—
El hombre iba a replicar, pero fue interrumpido con un timbre que marcaba el fin de su visita.
—Con permiso señor— dijo Makkiel mientras tomaba su espada y se iba sin dar vistazo atrás.
.
.
.
.—¿Por qué estás enojado?—
—No lo estoy... solo estoy pensando—
—Eres muy mal mentiroso ¿lo sabías?— se burló el pequeño Lucifer.
Uno creería que el niño solo se aburriría, pero después de 400 años seguía visitándome seguido y siendo "mi amigo" a este punto yo lo sabía absolutamente todo de él y tal vez él sabía un poco de mí; de algún modo u otro esas mejillas dulces eran lo único que esperaba ver en el día, al igual que mi entrenamiento el rencor por mi padre y su traición jamás se curó... hasta aquella noche...
—Él murió...— me dijo el arcángel Miguel entregándome su casco —Con él muere la primera generación y la segunda no tardará en hacerlo también—
—... ¿Cómo murió?—
—Solo paso...—
—JAMÁS HABÍA SIDO VENCIDO POR UNO DE ESOS MONSTRUOS... ¿LO ENVIARON A LA ISLA? ¿NO?—
—Al igual que tú los titanes evolucionan... están comenzando a hacerse consientes, están planeando, son estrategias simples, pero a todos nos tomó por sorpresa—
—¡Entonces estoy en un matadero!—
—TÚ NO ESTÁS DESTINADO A MORIR—
Ambos se miraron con enojo, pero en los ojos de Miguel únicamente había dolor por la pérdida, era un dolor que no podía expresar, en especial frente a Makkiel sin saber que él lo sabía todo.
Miguel suspira y se sienta en su escritorio invitando al joven a acompañarlo.
Ambos se sientan uno frente al otro y Miguel inicia.
—Ahora eres el más fuerte de tu gente... es una responsabilidad que no puedes esquivar—
—no me digas lo obvio—

ESTÁS LEYENDO
BABEL- Lucifer x male [hazbin Hotel]
FanfictionComo hijos de la violencia y de la dicha seremos el inicio de un fin y el fin de un inicio.