Nuestra hija

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Luego de tres años de ser pareja, tu y Narcissa deciden casarse, por lo que ambas viven ahora en la mansión black, junto con Franchesca , tu hija de cinco años la cuál tuviste en tu anterior matrimonio.

Franchesca cada vez se parece más a ti, y Narcissa no puede estar más encantada, ella adora a la niña y la niña a ella, llamándola mami todo el tiempo. Ahora las dos están jugando en el jardín luego del almuerzo cuando te paras en la entrada para observarlas.

mami no quiero bañarme!- dice Franchesca corriendo hacia ti en cuanto te ve - cómo que no mi amor?, mírate como está, anda, es la hora del baño. -dices subiendo a tu falda a la niña mientras está hace un puchero-.

Narcissa suelta una risita cuando ve cómo la niña corre hacia ti en cuanto te ve y cómo comienza a hacer un puchero al oír que es hora de bañarse.

A ver princesa, no puedes escaparte del baño. Estás toda cubierta de tierra y necesitas estar limpia- Narcissa intenta razonar con la niña cuando ve que se avecina un berrinche- no es cierto! - exclama Franchesca con un puchero-.

Narcissa ríe nuevamente ante la negativa de la niña y cómo intenta evadir el baño-.
Claro que es cierto, mira cómo estás. Tus rodillas y manos están cubiertas de tierra, y ni hablar de la hierba en el pelo.

Qué tiene de malo mi pelo?, yo no veo nada en el! - dice Franchesca fingiendo inocencia- testaruda...como alguien que conozco..- murmuras con una sonrisa caminado al baño con tu hija en tu falda, quien intenta a toda costa escapar de tu agarra-.

Narcissa suelta una risita ante la forma en que la niña intenta fingir inocencia y cómo niega haber tierra en su cabello rubio, al igual que el tuyo. Su expresión se llena de orgullo cuando escucha tu murmuro.

Oh, sí. Es igualita a alguien que conozco- murmura con una sonrisa mientras camináis juntas hacia el baño-.

Narcissa no puede evitar volver a reírse ante el gesto que hace la niña y cómo saca la lengua en un claro gesto de molestia hacia Narcissa.

Oh, vaya... alguien está siendo un poco rebelde hoy, ¿eh? Vamos, princesa, no vas a ganar esta batalla. Es hora del baño, quiera o no- dice Narcissa mientras entran al baño-.

Y tú deja de reírte y ayúdame con nuestra pequeña adolescente! -dices sería a Narcisa mientras le salipicas agua de la tina en la cara, haciendo que Franchesca suelte una carcajada desde la tina-.

Lo siento, lo siento... No puedo evitar encontrarle la gracia al verlo. Nuestro pequeño demonio se está revelando, ¿eh? Pero tienes razón, vamos a luchar juntos contra esta batalla - dice con una sonrisa mientras se acerca para ayudarte a bañarla y te planta un beso en la mejilla, cosa que Franchesca también pide-.

Luego de la ducha ambas salen del cuarto de victoria , la cuál ya está dormirá, para dirijirse a sus habitaciones - Narcissa..amor? - dices mientras te pones cremas en la cara mirado a Narcissa en la cama leyendo desde el espejo-.

Narcissa levanta la mirada cuando escucha cómo me hablas, y un pequeño escalofrío le recorre la columna ante tu tono de voz y cómo dices su nombre. Ella coloca un pequeño marca páginas en el libro y cierra el ejemplar antes de levantar la mirada hacia ti en el espejo, con una sonrisa suave en los labios.

-¿Sí, cariño?

Hace mucho que no salimos tu y yo...solas..no te apetece tener una noche solas?.. y si vamos a un lindo restaurante?!, ese de París!, al que me llevaste en nuestro aniversario lo recuerdas? -dices subiendo a la cama como un gatito encima de narcisa para sentarse a horcajadas encima de ella con una sonrisa-.

Una sonrisa traviesa se apodera de los labios de Narcissa mientras te ve subir a la cama encima de ella y cómo te sientas a horcajadas, con un brillo travieso en los ojos.

Claro que me acuerdo, cariño. Fue una velada muy especial, y ese restaurante era absolutamente precioso... me encantaría volver a ir contigo, solo tú y yo- dice con una sonrisa, sin intención de querer recordar el incidente con el camarero, aunque Narcissa estaba más que tranqulia, ya que el gerente le informó a Narcissa que el camarero seria despedido esa misma noche, cosa que tu no sabías-.

Perfecto!, que te parece mañana eh?, ya hablé con mi hermana y cuidara a Franchesca- dices mientras dejas lentos besos en su cuello, mordisqueando si suave piel por momentos-.

Narcissa suelta un leve suspiro cuando sientes cómo besas su cuello, y un pequeño escalofrío de excitación recorre su cuerpo ante tus caricias.

Mmm, ¡suena perfecto, cariño! Mañana nos iremos solo tú y yo a París, a un precioso restaurante. Estaré contando las horas hasta que llegue el momento- dice mientras mete sus manos por debajo del vestido de tu pijama , para poder apretar tu trasero-.

Sueltas una pequeña risita y te alejas para mírala, bajando la parte superior de tu pijama y mostrando tus pechos, con tus pezones rosas ya erectos- cómo me veo bebé?, te gusta como como traigo mi pelo está noche, decide soltarlo, creo que así se ve mejor, no? - Dices inocentemente-.

Narcissa siente cómo se le acelera un poco la respiración mientras te alejas para mirarla, y cómo la parte superior de tu pijama baja mostrando tus grandes y firmes pechos con los pezones erectos.

Y bien?, que piensas? - dices esperado una respuesta-.

Narcissa traga saliva levemente ante la visión, y siente cómo su corazón late con fuerza. Su mirada recorre tu cuerpo con deseo y lujuria, notando cada pequeño detalle.

Te ves... espectacular, cariño. No sabes cuánto me gusta verte así..que yo sea la única que te ve así...- susurra contra ti cuello, inalando tu perfuem y haciendo ademán de besarte el cuello- solo quiero tocarte...

Entonces...porque no me tocas de una vez y dejas de hacerme esperar eh? - dices en voz baja y sexy, inclinadnote hacia ella, sabiendo que ahora tus pechos están por toda su cara-.

Narcissa siente cómo un escalofrío de deseo la recorre mientras escuchas tu voz baja y sexy y cómo te inclinas hacia ella, dándole una vista exquisita de tus pechos cerca de su cara. Su mirada se oscurece con lujuria mientras coloca las manos alrededor de tus caderas.

Oh, no voy a hacerte esperar, cariño. Voy a hacerte mío esta noche, lo vas a recordar para siempre, te lo prometo.- dice mientras apreta tus caderas con sus manos, incitando a que te frotes contra ella, y no puedes evitar soltar un gemido que la hace perder el control-.



TORMENTO By Franchesca Donde viven las historias. Descúbrelo ahora