OVA | ❝Luciérnagas❞

140 14 24
                                    

Capítulo especial, OVA: Luciérnagas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Capítulo especial, OVA: Luciérnagas

POV OMNIPRESENTE

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

POV OMNIPRESENTE.

AÑO 844, un año antes de la caída de la Muralla.

El sol comenzaba a descender en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos naranjas y rosados. El aire era fresco, el verano en su punto perfecto, y el campo abierto parecía un refugio ideal para una siesta. Adalet, con tan solo nueve años, había salido a jugar y explorar, pero el cansancio se apoderó de ella antes de que pudiera encontrar su árbol habitual. Sin pensar demasiado, se dejó caer sobre la hierba, cerrando los ojos y entregándose al sueño bajo la sombra de un roble solitario.

A unos metros de allí, Valentina paseaba sin rumbo fijo. A sus diez años, la curiosidad la dominaba en cada paso que daba, siempre en busca de algo nuevo que observar o descubrir. Sus ojos recorrieron el paisaje hasta detenerse en una pequeña figura recostada en la hierba. Frunció el ceño.

—¿Está dormida...o muerta? —Murmuró para sí misma, inclinando la cabeza con intriga.

Acercándose con pasos cautelosos, se agachó junto a la niña dormida. Su respiración era tranquila y constante, lo que la tranquilizó un poco. Su cabello oscuro se esparcía sobre el césped y su rostro tenía una expresión pacífica. Valentina dudó por un momento, pero la necesidad de asegurarse de que estuviera bien fue más fuerte.

—Oye —Le dio un leve empujoncito en el hombro. Nada, la niña ni se inmutó. Frunció el ceño y lo intentó de nuevo, esta vez sacudiéndola un poco más fuerte. —¡Oye, despierta!

Adalet gruñó en sueños y apenas entreabrió los ojos, parpadeando lentamente al ver el rostro de una niña desconocida demasiado cerca del suyo.

—¿Qué...? —Balbuceó adormilada, frotándose los ojos.

—Pensé que estabas muerta —Dijo la pelirroja con naturalidad, encogiéndose de hombros.

Adalet la miró con confusión, y luego con un atisbo de molestia.

Be free? ¦ 𝐀𝐫𝐦𝐢𝐧 𝐀𝐫𝐥𝐞𝐫𝐭Donde viven las historias. Descúbrelo ahora