Prólogo

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Me dirijia a casa de mi madre porque quería darme una noticia, por su tono de voz cuando hablamos por teléfono deduje que seria una noticia buena, como que les había tocado la lotería y así podrían pagar mi universidad o algo asi, pero cuando llegue a mi casa de la infancia el puto destino se burlo como tantas veces llevaba haciéndolo.

-¡¡¿COMOO?!! ¡¡¿ME HAS CONSEGUIDO UN TRABAJO EN TU ANTIGUO PUTICLUB?!!- la mato, yo la mato, no encima me consigue un trabajo donde yo me voy a tener que follar a gente a todas horas, si no que quiere que yo me sienta AGRADECIA!!! Yo cada día flipo mas con esta mujer.

-¿Que tiene de malo? Te pagaran un buen sueldo y encima vas enchufada por mi ¿que mas quieres?- dijo como si mi reacción hubiera sido exagerada.

-Mama, se que lo has hecho con buena intención pero no puedes enchufarme en un trabajo sin antes consultarme joder, ¿no se te a ocurrido pensar que yo me voy a oponer?- dije hecha un matojo de nervios, solo con imaginarme a cada cardo que me voy a tener que tirar me pone enferma.

-Cariño siento si no he pensado con claridad pero es tu única opcion, te han rechazado en todos los trabajos por tus antecedentes taaan positivos- dijo con ironía, coño la muy guarra tenia razón se me acababan las opciones.

-¿Y cuales son mis horarios en esa joyita de trabajo?- dije mas jodida que una mona, la muy hija de su madre había ganado la batalla.

-Sabia que acabarias cediendo- dijo victoriosa, como no dejase de sonreír le acabaría rompiendo la boca de un puñetazo- Trabajaras desde las 5:30 hasta las 11:45 de lunes a jueves para tener tiempo para tus cosas de la universidad y tus vacaciones las iras negociando con Eduardo, tu jefe.

-Vale perfecto mañana te llamo- dije con enfado en mis palabras.

Genial este día va mejorando por momentos, se me rompe el ordenador, luego me rechazan de otra de mis miles entrevistas de trabajo como camarera y ahora me dicen que voy a trabajar como prostituta en el Neon Legs, uno de los puticlubs mas famosos de Las Vegas.

Ya en la puerta de mi casa me fui corriendo como una psicopata al baño para darme un baño relajante y llamar a mi amiga y contarle todo este lío, seguro que Noa me apoya como siempre lo hace, nunca le estaré tan agradecida por lo que hizo hace tiempo pero ahora estoy demasiado débil emocionalmente para andar recordando mierdas de el pasado.

Mientras me ponía el pijama me enviaron una foto del club para enseñarme el uniforme que tendría que llevar mañana, y yo evite mirarme al espejo para evitar el trauma de ver mi cara al ver con claridad esa puta foto.

Consistía en unos pantalones rosas chillones imitando el neón del cartel del club con los que se me veía mas de la mitad del culo, una especie de top amarillo fluorescente medio palmo por encima de mi ombligo junto con unos tirantes azules que se unían a la cinturilla del pantalon, y por último unos tacones de 7 centímetros azules pitufo como los tirantes, sin contar el maquillaje de raya negra y pintalabios rosa fluorescente.

Pensaba en mi cuerpo infundado a esta ropa, iba a dejar mis caderas y cintura al aire sin contar la parte de abajo que dejaba poco para la imaginación para los pajirellos de aquel club.

Me mandaron otra foto de la ropa interior que debía ser de encaje pero el color que tu quisieses, mañana iba a ser un día interesante

°°°

Holaa y aquí el epilogo de la historia, mañana subiré el primer capitulo con el que Abba se llevara una sorpresa un tanto gratificante

La copia o plagio de este libro esta completamente prohibida

Amor en un prostíbuloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora