Capitulo 5

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Un pequeño aunque potente rayo de sol penetro en mis ojos en el momento en que los abrí. Era una mañana preciosa, hacia sol, tenia un cuerpo relajado y tranquilo, hasta que descubrí algo.

Estaba sola.

Me levante de la cama como si estuviera poseída y empecé a mirar por todos lados para ver si estaba Evan por alguna parte, pero no estaba.

El muy hijo de puta se había largado y encima no deja ni una nota, ni un mensaje, ni nada.

Lo sabia, esta sensación de paz con el mundo estaba durando demasiado, siempre tiene que haber un energúmeno que acaba jodiéndolo todo.
Mierda, me trague toda esa patraña de que me necesitaba, de que había ido al club solo para verme a mi.

Soy una jodida imbécil, no se porque cojones tuve el valor de pensar que hoy seria diferente, que nos despertariamos juntos y sonrientes, luego nos daríamos una ducha y al rato de un maravilloso orgasmo en la bañera, desayunariamos y me llevaría a mi casa.

No, tenia que levantarme sola y comerme la cabeza por un mal nacido que no se merece ni 2 minutos con alguien como yo.

Me vestí con la poca dignidad que me quedaba y cogí mis cosas, o al menos ese era mi plan inicial.

Pero no.

Decidí dejarle bien claro que no se atreviera a volver a mirarme, tocarme o hablarme en todo lo que me queda de vida, así que coji una barra de pintalabios rojo fuerte y le deje un hermoso, nótese el sarcasmo, mensaje en el espejo de su lujoso baño.

La atencion que tenias que poner sobre mi, es tan pequeña como tu pene, ojala un puto tráiler te arroyara y te dejara reducido a escombros, que te folle un travesti y que te pegue el SIDA.

Después de eso cruce la puerta de su casa y coji un taxi para irme a mi humilde apartamento.

Toda esta mierda me supera, odio sentirme tan decepcionada por un hijo de puta que no se merece ni una misera de mis lágrimas, no pienso volver a verlo nunca.

Llego a mi casa y pienso en llamar a mi madre o a Noah, pero enseguida me acuerdo de que tengo que solucionar muchas cosas con un simio prepotente llamado Ryan.

Cojo el móvil y llamo a Ryan, pero me salta el buzón de voz.

-Hola, soy Ryan deja tu mensaje después de la señal.

-Hola Ryan, soy Abba, la striper y prostituta del club Neón Legs, necesito aclarar unas cosas contigo, llámame en cuanto puedas.

A los 20 minutos de dejarle el mensaje, recibí una llamada de el simio.

-¡Hombre! Abba no esperaba un mensaje como este- ronroneo con tono seductor

-Bajate el ego vaquero- le espeto con enfado.

-Ya me había olvidado de ese carácter tuyo, ¿que es lo que quieres?- dijo en un tono más hostil que antes.

-Quedamos enfrente del club en una hora, no llegues tarde- le ordeno en voz firme y le cuelgo.

Me prepato una ensalada con pollo y me la acabo en 15 minutos, me voy al baño y me doy un baño largo y relajante y me visto con unos pantalones de mezclilla y una camiseta rosa fluorescente de tirantes por encima del ombligo.

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⏰ Última actualización: Aug 25, 2015 ⏰

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Amor en un prostíbuloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora