Puede que no lo veas,
Tampoco lo sientas
Pues fue mi decisión
Brindarte mi protección.
Desde un principio me salvaste
Y aunque te dije que huyeras
A mí lado moribundo te quedaste
Rezando porque no me fuera.
Tuve miedo de que te lastimarán
Aquellos perros de la ilegalidad
Que las vidas arrebataban
Por su ambiciosa felicidad.
Que importaba si moría,
Juré con mi sangre proteger
A quien siempre me dió de comer
Mientras el pecado me perseguía.
No sabía si te encontraría
Y no quería perderte otra vez,
Antes yo te desconocía
Sin embargo tú no lo ves.
Pero al fin te encontré,
No lo entiendes, pero te perdí,
En aquel momento en que te dejé
Mis alas te persiguian a ti
Luchando por protegerte
Y esperando volver a verte.
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POEMARIO INFINITO
Thơ caUna infinidad de pequeñas poesías que voy creando a lo largo de mi vida...
