El ruido de las sirenas hace sintonía una vez más en esas calles de Madrid. Son las tres de las mañanas y las carreras ilegales de coche, a las cueles Naiara lleva participando varios meses vuelven estar en punto de mira. La policía está detrás de ellos día si día no.
Un sonido hace que la morena se gire al verlo tiembla. Es el su maltrador, su ex. Un chico del cual se enamoró perdidamente y amó con todo su alma. Su relación era tóxica, y una vez más venía buscandola. El había sido la persona que le destrozó su vida. La que le hizo vivir con miedo. Tuvo las fuerzas de dejarlo pero nada de eso había acabado, porque volvía y volvía cada vez que el quería algo más con la morena a lo que ella rechazaba o huía.
Aquella noche había ido de nuevo al descampado cerca de Boadilla del Monte para otra carrera, su bicho le daba todas las ganas de la fuerza de seguir con aquello. Sabía que se metería en líos. Pero hechar el freno y acelerar le gustaba ese sonido uno que le divertía y jugaba con fuego pero era su pasión sobre todo cuando hablaba de evadir de sus problemas que eran muchos. Y aunque prometio que sería la última vez que corría, necesitaba la pasta en unos meses y se marchar para cumplir su sueño
Tiene claro que no puede más. Su vida se le está yendo de las manos. Tanto tiempo alejada de una realidad que no le gusta. Odia lo que ha creado. Mira al frente y el está ahí parado y gritando.- Eh tú zorra. Me debes una.- le dice un chico moreno alto lleno de tatuajes se llama Mario.- Dame lo que me debes.- le vuelve a gritar.
A lo que Naiara se gira e intenta correr hasta su coche. Donde está su mejor amiga Salma. Pero la voz de Mario le paraliza. Sus manos no llegan alcanzar la puerta de su coche. Mario la agarra del cuello. - Te voy a matar zorra. - le grita de nuevo.
Naiara tiene miedo, su teléfono cae de sus manos, está vez está paralizada y no sabe reaccionar. No le duele nada de lo que pueda pasar. Siente que le asfixia y que un golpe en su estómago hace que se sienta toda la presión de su cuerpo. El lo ha vuelto a conseguir.
Naiara apenas puede hablar, hasta que cae de rodillas delante de él. Aún no le ve la cara, está de espaldas. Otro golpe en la cara hacen que vuelva reaccionar estar paralizada.
Salma está despistada con el móvil cuando escucha un grito. Mira por la ventanilla. Alcanza salir, va a matar a su amiga de una paliza. Corre por ella intenta alejarla de todo.
- Mario te vamos denunciar hijo de puta. - la voz de Salma está quebrada. -Tata yo te cuido - la saca antes de que le lanze la última patada. Los ojos de Naiara están llenos de lágrimas y dolor le hace que vuelva sentir nada. Al sentir olor sangre que proviene de su rostro llora aún más. No podrá ir al casting así. Mario huye dejándola sola con su amiga.
Salma la agarra y monta en el coche. - Ese cabron no puede hacerte más daño. - dice con seguridad. Ha sentido miedo han sido los minutos más cortos de su vida. Naiara aún no habla, lo dice nada solo llora. Salma conduce hasta su piso, el comparten desde hace un año medio. Sabe que si la lleva al hospital pondrán una denuncia y Naiara no está ahora mismo para líos.
El ruido del ascensor hace que Omar su compañero de piso se despierte. Ve ambas entrar por la puerta. Al ver la sangre en el rostro de Naiara, va hacia ellas. - ¿Que pasó? - pregunta sorprendido.
- Mario, le pegó una paliza. - dice Salma.
Omar agarra la cintura de Naiara y la sienta en sofá. Está callada, llorando. Su cuerpo tiembla.
- Dame gasas y clorisidina.
Salma los deja solo y va hacia al baño. Cuando sale se cruza con Bea su chica y la ve asustada. - ¿Que pasó?
- Lo de siempre. - dice Salma encogiendo sus hombros.
- ¿Otra vez Mario?
- Si. - asiente Salma.
Bea le acaricia la espalda a su chica y va hacia el salón. Donde están Omar y Naiara ambos no hablan. Omar abraza Naiara y la mira a los ojos. - Joder, le tienes que denunciar.
Naiara no pronuncia palabra. Bea se acerca los dos y los abraza. - Vamos a estar a tu lado. Ese cerdo no se volverá a salir con la suya. Ya te hizo mucho daño.
Salma vuelve con todo y con la ayuda de ambos curan las heridas de Naiara. Le dan una pastilla para dormir y la acuestan en su habitación. Han podido recuperar el teléfono de Naiara. Han llamado a su madre, que está de camino a Madrid es la única persona que puede ayudar a su hija a tomar una decisión. Sabe que no quiere denunciar. Pero después de cuatros años juntos es momento de dar el paso. Mario nunca le hizo ningún bien y mucho menos le ayuda.
Son las cinco la mañana, Naiara no pegado ojo en toda la noche aunque vaya drogada de tranquilizantes hasta los ojos. Su mirada se pierde en el techo de su habitación. Alcanza su teléfono que se lo han dejado sus amigos en la mesilla de noche blanca del Ikea. Abre la pantalla y un mensaje de alguien hace volver a la realidad. Su jefe le dice que lo siente mucho pero que está despedida por no presentarse a trabajar aquella noche. Lo había olvidado por completo. Sus ojos se llenan de lágrimas una vez más y siente que no puede más . Está destrozada aquello no puede seguir así, necesita ayuda de alguien.
Busca en su agenda es su psicóloga Abril se llama.
Sabe que es bastante temprano pero le escribe.
- Volvió a encontrarme y me pegó. Tengo que denunciar, pero no tengo valor aún le amo. Tengo tanto miedo de dejarlo volver.
Sus palabras se vuelven quebradizas entre sus dedos. Una puñalada hace que su corazón se parta. Y recuerde todo los momentos juntos. En donde si eran felices ,los viajas las noches de sexo. Pero todo cambio cuando la droga entró en sus vidas en la de ambos. Naiara ya había dejado de consumir hace meses, pero el seguía y eso le hacía que la convivencia era insoportable para ambos. Las peleas y las excusas de Mario para consumir se convertían en una guerra sin fin. Naiara se alejo de todo eso y salió de allí tras estar varios meses buscando ayuda y alli fue cuando empezó su nueva vida, aunque nunca había sido libre.
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MI MIRADA
Fanfiction¿Que pasaría? Si tu vida se viera a través de un espejo y cada paso que das, será juzgado por la forma que tienes de vivir. Siendo libre. Naiara 27, años nacida en Zaragoza, con 17 años deja el hogar familiar para cumplir su sueño marcharse a Madr...