CAPITULO 34♣︎

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Recuerdos amargos - Florida

Alessandro.

- ¿Gaia...?

La castaña se quedo sonriendo desde su lugar esperando alguna reacción por mi parte,pero soy inconsciente de ello en todos los segundos que transcurren de por medio y en la infinidad de recuerdos que se hace presentes en mi cabeza ahora.

¿Que hace aquí?

¿No se había ido para siempre?

Los sentidos se me paralizan viéndola,hace años decidió irse y nos dpedimos y ahora esta aquí,otra vez.De pie frente a mi oficina.

No parece la misma,pero al mismo tiempo luce como lo que siempre ha sido.

Lleva un conjunto fucsia que resalta su cabello castaño y sus ojos verdosos.La elegancia,siempre fue algo que la caracterizo,Gaia nació siendo escrupulosa con su imagen.Su maquillaje sigue siendo impecable al igual que una presencia que hace girar varias cabezas,pero que si la conocieran como yo lo hice seguramente la descartaría de inmediato.

- ¿No me saludas? - sonríe ampliamente mostrando la cara que ama todo el mundo.

Tomo a Atenea de la cintura mientras puedo notar que ella también la escanea.

- ¿Qué demonios haces aqui? - mis cejas se enarcan en el gesto que la hace sacudir su cabello hacia un lado,sus labios se entreabren pero conozco la razón por la que no lo hacen y terminan curvados en una sonrisa inocente.

- Haz las preguntas luego,¿no me vas a presentar?

Miro a Atenea quien se encuentra inspeccionando a la nueva mujer dentro de mí oficina.Sigue teniendo la mirada fría de siempre y se mantiene cruzada de brazos.

- Gaia,Atenea Langer.

Atenea sonríe pero se que es un disfraz de cortesía.Gaia la escanea de arriba abajo.Y quizá sea el semblante serio y latente que se carga esta mujer,en lo oscura y poderosa que luce ahora y en la sexy que se ve mientras sus labios se curvan como si le hiciera gracia la situación.

Gaia se acerca a ella,le extiende la mano y Atenea le da un apretón de manos que estoy seguro,sus manos pueden prenderse en fuego por la intensidad con la que la mariposa la mira,como si la devorará y Gaia solo se limita a seguir de pie.

Es como ver el infierno.

Ambas teniendo el mínimo contacto,es como si pudiera ver todo un espectáculo.Las manos de Atenea destilando llamas vivas de fuego y caos y Gaia produciendo un paraíso entero.

Son de la misma estatura,Atenea con un semblante oscuro de conjunto negro,sus ojos azules fríos y el cabello por delante se sus hombros.

Y luego esta Gaia,vistiendo un conjunto llamativo,los ojos verdosos combinado con un avellana notable y el cabello acomodado como el de Atenea.

Incluso se llegan a parecer hermanas.

Pero de las que se detestan a rivalidad,es como ver un infierno tentador y el paraiso hecho un caos total.

Son como dos armas,así de peligrosas ambas.Conozco a Gaia desde hace años pero también he tenido el tiempo para conocer a Atenea.Y no es de las que se da por vencida aunque le cueste la vida.

- Mucho gusto - Gaia es la primera en apartar la mano mientras Atenea se lleva las manos a la parte baja de su espalda - Gaia Sollarnni.

- Atenea Langer - vuelve a decir su nombre.

- Tu nombre...claro,la mujer de la que el mundo criminal habla.La mariposa tentadora.Un honor conocerte Atenea,aunque conociendo a Alessandro no me resulta raro.Los medios hablan mucho de ti.

AMORES PROHIBIDOS | LIBRO 01Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora