Nació la condena del mundo...
Brooklyn
Narrador omnisciente
La tristeza y el llanto la consume.Corre por el bosque de arboles grandes y oscuros con espigas que se te entierran en la piel y te desgarran la carne.Se cubre la cara con las manos mientras el corazón se le hace añicos.
Duele bajo su pecho.Como si todas las venas se le desconectaran dejando al cuerpo sin movimiento alguno.Como si como el rojo vivo se tiñera de negro y lo consumiera hasta hacerse viejo polvo olvidado.
Los mechones de cabello se enredan en su rostro,pero ella es rápida en apartarlos mientras corre, el vestido blanco que cubre su piel blanca se nota a kilómetros,un manto de vista agradable que guarda un oscuro y triste secreto:La tristeza que le ha consumido el corazón ante la noticia de que podría morir sin llegar a cumplir su sueño y deseo más anhelado: ser madre.
El aire se hace esperar y se detiene en medio de la maleza oscura,en un punto vacío donde el cielo se refleja como un gran espejo de zafiro.
Se pone de rodillas sobre el verde pasto oscuro que abunda el lugar y levanta la cabeza mientras sus lágrimas le cubren los ojos y el corazón le palpita con fuerza bajo el pecho.
Apoya los muslos en el suelo y la verde maleza pronto le cubre las rodillas de tierra y musgo.Mira el abundante cielo iluminado por cientos de luceros brillantes.Una fantasía que todo el mundo daría miles de vidas por tener enjaulada en una esfera de cristal para que nadie se adueñe de ella.
La voz le pesa.Pero abre la boca y suelta un sollozo desgarrador.Mientras pone sus manos sobre su vientre ahora más abultado que meses atrás.
- Atenea, diosa mía...Tú que eres la diosa de la fuerza, te imploro de rodillas, con este cielo color zafiro como testigo que bendigas a mi hija. Mi pequeña,Ayudala a nacer con vida, dale tu fuerza para que resista al parto.
El sudor le recorre el cuello hasta colarse por entre los pechos.Porque está es una noche diferente,no hay signos de vida y felicidad,solo un llanto profundo y una tristeza que solo necesita una cura.
- Oh mi diosa Atenea, tú que eres la diosa protectora de Atenas, bendice a aquella niña que no debe pagar todo lo malo que hemos hecho. No debe unirse en un infierno petrificante que hemos causado...mi pequeña no merece llevar un maleficio encima...
Se percata de una mariposa morpho tirada en el suelo muerta con las alas extendidas. Aleja una mano de la tela e intenta tocarla con el dedo.Pero se desintegra bajo las sauces verdosas.
Solloza bajo.Mientras los ojos brillantes con el resplandor de la noche le reflejan dolor y desesperación.
- Te lo pido, diosa mía...
🦋
Un llanto inunda la habitación.
La bebé llora en los brazos de su madre quien la recibe con el corazón dándole un brinco y las lagrimas corriendo por sus mejillas.La acuna en sus brazos llevándola justo donde su corazón late con la fuerza de mil tormentas. La conexión entre madre e hija se instala al momento en que ambos corazones laten juntos.
Levanta la vista para ver a su heredera.
Aquella pequeña posee cabello castaño.Piel lisa y suave con las mejillas rosadas por el calor que se acumula.Sin embargo hay un detalle sobresaliente.
Unos preciosos ojos color zafiro.
La sonrisa se le hace grande cuando los nota.
- Se los ha dado... - susurra contenta.
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AMORES PROHIBIDOS | LIBRO 01
Kurgu OlmayanAlessandro Blackerwood,lider de la mafia italiana.Aquel pecado lujurioso que desata el caos cuando quiere.Ante el cual ninguna mujer se resiste y obtiene lo que quiere cuando lo quiere.Un error que todas cometerían una y mil veces sin importar las a...
