(37) Ansias

37 3 0
                                        

    Naruto le marcó a Iruka el segundo en que le dieron acceso a un teléfono en la comisaría, aunque con mala gana por parte del oficial, en contraste con la amabilidad, de Yamato. Los policías podían llegar a ser algo intimidantes. Naruto tuvo sus encuentros con ellos, por vandalismo, antes de ser adoptado por Iruka.

    Tan pronto el hombre castaño respondió, Naruto empezó a contarle todo, sin parar siquiera para respirar o recuperar la compostura. Las palabras salían de su boca a mil por hora y tartamudeaba ocasionalmente, por los nervios y la incertidumbre.

    — Oye, oye, Naruto- para un momento, si? —dijo, con clara preocupación envuelta en su voz.—Estás seguro de que están bien? No- no preferirías que vaya por ustedes antes? Te aseguro que puedo llegar en treinta minutos si algo ahora mismo-

    — Estamos bien, de veras! E-es sólo que... Sasuke está algo... desorientado. No estoy seguro de que sea buena idea. Estaremos bien con los policías, cierto? Ellos conocen a Kakashi y sabrán qué hacer. —respondió el chico, golpeando suavemente el teléfono, con su dedo índice, antes de darle una mirada al azabache, sentado en la otra punta de la gran sala, escribiéndole a sus amigos por teléfono.

    — ...voy a llamar a Kakashi-san, Naruto. Por favor, compórtate bien y cuida de Sasuke-kun.—respondió Iruka, luego de un larga pausa, claramente inseguro de estar haciendo lo correcto.— Trataré de estar con ustedes tan pronto como pueda... nunca hubiera imaginado que algo así fuera a pasar- pero te juro que haré todo lo posible para cuidarte, Naruto.

    Las palabras lo envolvieron en una tranquilidad inexplicable. Iruka no era muy alto, ni tampoco sabía pelear, a pesar de haber sido un niño rebelde cuando tenía la edad de Naruto. Sabía que sentirse a salvo sólo porque Iruka le hiciera esa promesa era algo tonto, pero... ningún adulto se había preocupado tanto por Naruto antes de él.

    — Gracias... papá. —respondió, con los ojos algo vidriosos aferrándose al teléfono con más fuerza de la necesaria.

    — Te quiero, campeón. —dijo Iruka, siendo Naruto capaz de oír su sonrisa, a pesar de que el dispositivo distorsionase el sonido.

    Finalmente, el muchacho rubio colgó, asintiéndole al otro oficial que los trajo a la comisaria junto al Capitán Yamato. Este se llevó el teléfono a la habitación de al lado, que probablemente era su oficina o algo así.

   Al observar a Sasuke, sentado, pero tenso, escribiendo a tan rápido como sus dedos le permitieran, Naruto sintió una profunda tristeza, sabiendo que aunque lo intentase, no podía calmar completamente al muchacho. Pudo ayudarlo, ciertamente, pero hasta que no estuvieran seguros de que el otro Uchiha haya sido detenido y encerrado, Sasuke probablemente seguiría igual de estresado y preocupado.

    Quería acercarse y hablar con él, pero... tal vez sea mejor darle algo de espacio, por más que Naruto empezaba a sentir que se venían problemas emocionales muy grandes después de todo esto.

_____________ | ꩜ | _____________
Vv-_-vV

   Lo primero que Sasuke hizo al llegar fue mandarle un mensaje bastante urgente a Kimimaro, diciéndole que tengan cuidado, porque su hermano mayor los había acechado en la estación de tren.

   Los mensajes de preocupación empezaron a lloverle. Preguntas sobre si estaba bien. Si había hablado con alguien, Si necesitaba que fueran por él... Y aunque Sasuke empezaba a apreciar más esa preocupación, realmente sólo quería asegurarse de que esta vez sean sus amigos quienes estarían a salvo.

   Fue interrumpido por una llamada, cerrando los ojos para maldecir mentalmente. Suspiró, con algo de impaciencia y contestó.

Bottom - SasuNaruSasu [EN HIATUS]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora