Llegamos a Starbucks. Me baje de mi moto y la estacioné, y acto seguido puse mis llaves dentro de mi cartera. Los chicos repitieron la misma acción que yo, solamente que ellos pusieron la llave dentro de sus bolsillos. Menos Kevin, el enganchó su llavero en su cinturón.
Nos dirigimos hacia Starbucks, Ian abrió la puerta y me hizo pasar primero. Me ubiqué en una mesa que estaba contra la pared. Estaba muy lleno. Aiden se ubicó junto a mi. Se cruzó de brazos.
-¿Que quieren pedir?-Dijo Aiden poniendo su brazo en la silla en el que estaba sentada.
-Una malteada de chocolate, mi favorito.-Dije riendome.
-Chócalas-Le choqué los cinco a Kevin- Es mi malteada preferida también.
Solo le sonreí.
-Bueno, entonces pido, dos malteadas de chocolate, una para Hilary y otra para Kevin-Dijo Dante.-¿De qué quieren ustedes?
-De fresa-Dijo Ian.-Asegúrate de que tenga los trocitos de la frutilla, como a mi me gusta.-Dijo decidido.
Todos empezamos a reir.
-¿Y la risa?-Dijo encogiéndose de hombros.
-Pareces gay pidiendo esos gustos, y mas si pides con trocitos de frutilla-Dijo Aiden repitiendo la frase "Trocitos de frutilla" con la voz de una niñita pequeña.
-Y bueno, a mi me gusta de eso.-
-Y tu Aiden, ¿De que quieres la malteada?
-De banana-Dijo decidido.
-Y yo soy el gay-Dijo Ian rodeando los ojos. Todos reimos al unisono.
-¿Quieres que tenga trocitos de banana?-Dijo Kevin riendo.
Aiden se paró de su lugar y le dio un leve puñetazo en su hombro.
-Okey hermano, lo siento-Dijo levantando las manos en forma de rendición.
Aiden solo rodeó los ojos.
-Ahora, necesito el dinero de cada uno chicos, para las malteadas-Dijo Dante sin importarle todo lo sucedido.
Iba a sacar mi dinero, pero Aiden colocó las manos en mi bolso impidiendo que saque mi billetera.
-Tranquila yo te pago.-Dijo guiñandome el ojo.
-Aiden, lo agradezco, pero..
Cuando le iba a contestar el fue mas rápido que yo y le entregó el dinero de las malteadas a Dante.
Yo lo miré mal.
-¿Qué pasa?-Dijo Aiden con una media sonrisa y alzando las cejas.
-Pasa que yo misma me iba a pagar las malteadas, no necesito que un hombre este pagando por mi-Dije encarnando una ceja.
-Oh, lo siento señorita Meyer, será la próxima vez.-Dijo con una mirada satisfactoria.
-Te devolveré el dinero.-Dije.
-No es necesario-Dijo retándome.
-De todos modos, lo haré-Dije haciendole un guiño.
-Lo veremos-Dijo acomodandose mejor en su asiento.
-Aqui están los batidos, tomen-Dijo Dante trayendo los cinco batidos-
-Gracias-Dije tomando mi malteada.
Agarré mi celular para ver si no tenía llamadas o algo por el estilo, y si, si tenía.Tenía seis llamadas perdidas de Jason.
¿Qué quería este inepto ahora?
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A Escondidas...
Roman d'amourNo planeo enamorarme, no ya no, no despues de lo que me hicieron, los hombres son unos egocéntricos, estúpidos, y solo quieren que nos acostemos con ellos. Todavía me queda un poco de orgullo. Hasta que llega el y me da vuelta el universo, pero ¿tod...
