Capítulo 25: El Fin de Esparta

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-Nos quedamos cuando Athos volvió a Esparta, este mismo se quedó viendo a una adormilada Myra, quien solo dormía pacíficamente, con unos pocos rayos de sol alumbrandole la cara, Athos estaría mirándola, con una pequeña pero honesta sonrisa en su cara-

-Nos quedamos cuando Athos volvió a Esparta, este mismo se quedó viendo a una adormilada Myra, quien solo dormía pacíficamente, con unos pocos rayos de sol alumbrandole la cara, Athos estaría mirándola, con una pequeña pero honesta sonrisa en su c...

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-Athos se acercaría ligeramente hacia ella, y con su mano, le movería un poco de cabello de su cara, pero, ese momento sería arruinado debido a la repentina aparición de alguien...-

Fotovolída: "Solo te falta besarla ahora taradito"

-Diria Fotovolída con un tono burlesco, esto molestaría molestaría Athos quien solo gruñiria, antes esto-

Athos: "Ugh... Cállate imbecil..."

-Athos solo cargaría a su hermana en sus brazos, asegurándose de mantener algunas sábanas encima de ella-

-Una vez con ella en sus brazos, el Causquesio saldría de la casa donde estaría, evitando pisar los cadáveres de los Espartanos anteriormente asesinados, una vez salió, este miraría alrededor, pero, recordaría que necesitaba ocultarse, así que, recrearia la manta que hizo antes de todo esto, usando una cuerda para mantener la capa atada al cuello, ahora si, con su identidad más oculta y su hermana en sus brazos, sin perder el tiempo, se iría rápidamente de ahi-

-Saltando de techo en techo rápidamente, para asi llegar más rápido a la salida de Esparta.
El sol se estaba poniendo, la noche caia y Athos ya esta cerca de la salida, una vez alcanzó un techo cerca de la salida, el Causquesio tomaría un gran impulso antes de saltar, el salto tomaría una gran distancia, pero, sobrepasaria el límite de Esparta sin que nadie se diera cuenta, y en cuanto iba a aterrizar, un brillo verde los cubriria antes de que tocaran el suelo-

Templo de las hermanas del destino

-Athos aparecería en la sala de Cloto, el cuerpo de la fabricante de hilos seguía ahí, incluso, seguía botando algo de sangre, Athos aterrizaria en frente de la muerta con sus hermana en sus brazos, Athos directamente se dirigiría hacia uno de los hilos, y luego de unos momentos, volvería a irse de la sala-

Athos, Un Dios DistintoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora