Era el primer recreo, yo fui corriendo hasta el baño de las mujeres y me quede en la puerta.
-Hola! Tu eres Franco?- me saludó una chica.
Era rubia, linda, con ojos ámbar y un poco más enana que yo. Tenía la cara y la sonrisa más hermosa que ví.
Le asentí.
-Yo soy la chica de las cartas- me dijo, con esa cara de demonio y me sonrió con sus dientes disparejos.
Me di cuenta tarde.
-Tu no eres la hermana de Fiorella!?-
-Ah, Fiorella. Hablas de la chica muerta?-
