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Ahora se encontraba en la base mirando a la nada; recordando aquella noche cómo si hubiera sido ayer.

No sabía que hacer ni tampoco decir sobre lo que ocurrió esa noche después de pasarse de sake.

Se había prometido no volver a caer en sus manos de nuevo pero fue débil ante él. Después de tantos meses intentado "superarlo" volvió a caer en aquella tentación sin pensarlo dos veces.

¿Cómo? No sabía, y eso lo estaba matando.

¿Por qué le hizo caso a Kaku? ¿Por qué no lo rechazo? ¿Por qué volvió a caer en sus encantos si se había prometido no volverlo hacer?

Porque seguía enamorado.

Aunque no lo aceptaba pensaba que solo era una atracción. Sí, solo eso y nada más. Salió de sus pensamientos al escuchar cómo lo llamaban. Y ese alguien era Kaku. Informándole de una nueva misión que se llevará a cabo en Sabaody. 

Acepto y ahora se encontraba tomando un barco para llegar a su destino para su misión.

Seguía pensado sobre lo que sucedió. Frunció el ceño, debía de olvidar eso, ¿por qué seguía haciéndolo? Esto era muy absurdo de su parte.

—¿Sigues pensando sobre eso todavía? —Lucci fulmino con la mirada a Kaku que acababa de colocarse a lado suyo— No me mires así amigo. Sabes que no es mi culpa.

Bufó para luego colocar los ojos en blancos. —Eres un imbécil.

Escucho su risa escandalosa, no podría aplastarle la cara porque no podía pero cuando tuviera la oportunidad no la desperdiciaría sin pensarlo dos veces.

Pero sí fue su culpa. Su culpa por haberlo invitado a aquel bar y saber que él estaría en ese lugar sin decírselo.

—¿Qué ocurrió cuando te fuiste con...?

Lucci hizo un movimiento rápido que Kaku pudo esquivar por reflejos porque si no hubiera sido una patata aplastada.

—No te importa. —gruñó—. Así que vete y déjame en paz.

Kaku levantó sus brazos en forma de paz. Tampoco quería tener un combate en medio del mar y menos ahora que las cosas no le estaban saliendo de una buena forma si es por decirlo así.
Se marchó dejándolo solo.

Dió un suspiro pesado ante lo ocurrido. Esto sería algo difícil para él mientras tenga a su compañero recordándole lo que hizo esa noche.

(...)

—Listo. Ya estamos aquí. Ahora solo debemos esperar la orden para poder empezar con el trabajo.

Lucci asintió mientras estaba analizando papeles y carteles de recompensa de algunos piratas ya atrapados.

Empezó a guardar los carteles hasta que uno de ellos cayó al suelo. Al recogerlo; su mirada se clavó a aquel cartel.

Su estúpida sonrisa, su estúpida cicatriz que lo hacía ver ridículamente hermoso. No. Sacudió su cabeza; Tomó el papel, lo vio por última vez para luego apretarlo en su mano y tirarlo a la basura.

Salió de la oficina para empezar con su misión. Esto sería la mejor distracción para poder olvidarse de él.

—Las ventas de Sirenas son una catástrofe. —Lucci miró de reojo a Kaku—. Imagínate comprar muchas cosas con esos berrys.

—Te pagan más que eso.

—¡¿Qué!?

—Solo cállate y no llames la atención. Solo debemos acabar con esto.

Él asintió descaradamente ante la orden de Lucci para después mirar todo el lugar y poder analizar que tal.

Mientras caminaban Kaku pudo ver a alguien en particular entre la multitud. Una sonrisa apareció en su rostro al saber de quién se trataba.

Idealizo un plan para seguir cabreandole el día a su compañero. Le encantaba verlo de esa manera y más si aquel Rubio estaba de por medio.

—¿Por que no mejor tu no vas a verificar por allá? —indico señalando cerca de parque—. Yo iré al otro lado para ver si encuentro algo.

Antes de que Lucci pudiera decir algo Kaku salió corriendo para alejarse de él sin darle alguna explicación alguna. Sabía que estaba escabando su propia tumba pero debía admitir que ver a Lucci enojado es lo mejor que puede ver en su vida.

Lucci gruñó mientras lo veía alejarse de él. Dió un suspiro y se dirigió al lugar señalado por Kaku; para buscar al hombre que debían asesinar por su traición hacia el gobierno.

Al estar en el lugar empezó a buscar con la mirada al traidor tardó unos cuantos minutos hasta que lo encontró. Se acercó a pasos sigilosos y antes de agarrarlo chocó con alguien que lo hizo retroceder. Al ver con quien se había chocado; su semblante cambio de una manera drástica al ver de quien se trataba.

Sabo quiso alejarse pero fue detenido del brazo por Lucci. Lo miró desconcertado pero no reprocho ante el agarre.

—¿Que hacés aquí?

—¿Te importa? —gruñó Sabo para luego zafarse del agarre de Lucci.

—Sí. Te pueden ver. Y luego querrán ir por tí. 

Sabo se acercó a él invadiendo su espacio personal se inclinó y le dió un beso en la mejilla para luego susurrarle:

—¿Todavía te preocupas por mi? —soltó una risita que hizo fruncir el ceño a Lucci al igual que un sonrojo no tan notorio.

Lucci negó y su mirada volvió a desplazarse al hombre que ahora ya no se encontraba en aquel lugar por culpa del Rubio. En serio que su día no iba del todo bien. Maldijo mentalmente al darse cuenta que había fracasado por su culpa por haberse distraído.

—¿A quién buscas? —preguntó Sabo mirando a la misma dirección que él.

—Debes irte. —dijo Lucci ignorado su pregunta.

No quería que él estuviera en este lugar.
La marina lo podía atrapar y luego podrían ejecutarlo al ser el segundo en liderar a los Revolucionarios. Se formaría un caso y él no podría con tanto; ¿o sí?

¿Por qué me estoy preocupando por él? Sacudió su cabeza y miró fijamente al Rubio. —Te iras o-...

—¿O que? —volvió a reír—. Sabes, no me gustaría volver a quedarme solo en la habitación... —empezaba hacer un camino con sus dedos en el hombro del Agente—. Te... extrañe. —susurró.

Lucci se aparto bruscamente de Sabo, no tenia nada pensado para esto. No quería volver a estar cerca del Rubio, era un mal lo que éste le hacía cuando estaban a solas.

Debía de entender que el que era su Rubio favorito ahora no lo buscaba por amor; lo único que amaba era la atención que éste le daba sin importar de que manera.

—No. —soltó—. Te largas o vendrás conmigo y te juro que nunca verás la luz de sol por mucho tiempo.

A Sabo se le borro la sonrisa; lo miró fijamente e hizo una mueca. Una de sus manos se fue a un bolsillo de su chaleco intento sacar algo pero se arrepintió. Forzó una sonrisa y le extendió su mano.

—Hasta pronto Agente.

Continuará...

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Hola!

Nueva Historia

Será algo corto:)

Y sin más!

¡Bye, bye!

Attention ~ [One Piece]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora