Estaba en la universidad, viendo con desinterés al equipo de basket, teniendo de propósito encontrarme con klisman y llegar a un acuerdo sin tener a los abuelos de chismosos.
Dicha persona que estaba ocupada hablando con el equipo de porristas, tan contento se veia el niño que me dio una rabia que no tenía explicación.
Cuando al fin se dió cuenta de mi presencia gracias a un compañero suyo que me imagino que le dijo por la forma en la que me señaló, empezó a despedirse y acercarse a mi sin preocupación.
— Es una encerrona lo que haces conmigo.
— Dame un respiro mujer.— Se sentó a mi lado mirándome pero me dedique a ignorarlo y seguir viendo la cancha con desinterés.
— No te entrometas entonces, así de fácil serían las cosas.
—¿No deberías estar en clases ahora?— Lo mire extrañada, para luego llegar a una conclusión soltando una risa irónica.
— Incluso hiciste que el abuelo me ordenará venir a la universidad, cargas con una mente...
— No he hablado con tu abuelo.— Lo mire buscando la mentira, sin encontrar nada.
— ¿Quien a sido?
— En serio me emocioné pensando que venías a verme con buenas intenciones.— se recostó de una forma incomoda mientras tenia una sonrisa engreída.
— No soy masoquista para venir a ver un tipo al que se supone del que estoy interesada y verlo hablar con otras.
— Ahora resulta que te intereso.
— Es un decir, interpretarlo como quieras.— A ambos nos dió igual y nos ignoramos mutuamente antes de que el empezará de nuevo.
— ¿A qué hora irás a la reunión?
— A la hora en que me ordene mi abuelo, supongo.
— Paso yo por ti.— Como respuesta le di una mirada aburrida, el seguía teniendo su sonrisa y una pizca de esperanza.
—No, he venido a decirte que en la reunión no te me acerques, por más que quieras o por más que te diga tu madre. No lo hagas, voy con propósitos y tener un encuentro con un hombre no lo es.— Me puse de pie y camine sin mirarlo o esperar una respuesta. El ya sabrá a lo que se enfrenta si decide terminar con el trato de paz silencioso que teníamos.
Paseando por el pasillo caminando sin muchos animos y arrastrando pies. Di una pausa para ver a un lado mío, un conocido fumando. Uno tratando con la absistencia y ocurren estos acontecimientos, no soy fuerte señor.
Me acerque a Abraham, se puede decir que fue algo mío o se puede decir que fuimos lo que ya no se dará, así que más da acercarme o no.
— ¿Tienes otro?— pase por su lado y me apoye en la pared mirándolo.
Sin palabras me extendía la cajetilla y el encendedor, lo tomé con duda, mientras saco el cigarro me empiezo a cuestionar si no tengo a alguien por detrás mío que me vigilé y vaya de soplon con el abuelo.Solo será uno.
Ecendi el cigarro, di una calada y nada, no sentía nada. Suspiré exalando el humo ya dado por aprobado que me acostumbre a ello y no habrán bonitas experiencias. Mire a Abraham que tenía la mirada en mi.
— ¿Que?— Tire el cigarro y lo aplaste.
— Si no lo querías, podías dejarlo ahí.
—Qué más da.
— ¿Estarás en la reunión social?— Lo mire harta y frustrada, que tenía de especial una de tantas reuniones.
— ¿Que se está celebrando? Van tres personas, incluyendo tu, que me pregunta lo mismo.
— Se presentará al heredero del grupo Park.— Asentí ya más compresible y con muchas más razones para no ir.
— No puedo creer que klisman vaya a ver a su mejor enemigo.
— Klisman eh.— Me miró y yo lo ignore.
— Si.
— Ven conmigo, estoy mejor que el.— lo mire de arriba para abajo y no, mejor que klisman no lo creo, odio al tipo pero mentirosa no soy.
— No.
— camila.— La policía llegó, hora de correr.
Mire a klisman por encima de Abraham y se me bajo la presión.— Si, también opino que debemos irnos.— Camine a el y lo jale para que me siguiera, el se me quedó viendo demasiado serio para mí gusto y miro a Abraham, que no mejoraba nada riéndose de el.
— Bonita pareja.
— Bonita boca, cuidala y no la uses para decir estupideces.— Jale a klisman a la fuerza y lo saque de ahí. Ya lejos de Abraham lo solté y me fui a paso apresurado en donde tiene que estar mis útiles.
— ¿Sigues fumando?
— No te debe importar.— Santa mierda, tengo clases.
— Entraremos juntos y dirás que me acompañaste a enfermería por cólicos menstruales. ¿Entendido?
— Dile a abraham.—toco la puerta, le dijo algo a la maestra y paso sin problema.
Jodido imbécil.
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LILIANA
Teen FictionPor temporadas se sentía vacía en demencia. Evitaba contacto con conocidos, para poder tener su momento y pensar sin estar presionada. Pero ella no actúa sin razón, nunca fue así. Toda persona confundida tiene razones para estarlo. Pero ella ya no t...