Creíste en esa promesa
Leíste las palabras
Que sus dulces labios recitaban
Guardaste esa caricia
Exparciste cada toque
Que provocaba en todos tus sentidos
Sostenias todo beso
Encerraste el deseo de saber
Que sus latidos reclamaban palpitar fuertemente
Notaste su mirada
Profundisaste en tales ojos
Que reflejaban su alma
Quemaste tu sangre
Jugaste con su fuego interno
Que incendiaban sus demonios
Y lo amaste
Lo amaste hasta llegar a lo mas oscuro de su ser.
