Porque estoy en el inicio.
Otra vez en un platónico, un chico que podría jurar que esto es un sueño hecho realidad. Es, en lo que a mi respecta, mi ideal, es perfecto.
Me siento una pendeja, estoy embobada de alguien del que ni siquiera sé su nombre. Estoy segura que debe tener novia; es un chico hermoso y tiene unos padres excelentes. Por favor, ¡conozco más a los padres que a él! Y es que es un platónico de años, un chico guapísimo. Sueño con hablarle, pero también me siento tan poca cosa para él. Es un imposible.
Por favor, creí que ya no estaría en esta situación.
Se supone que salí de ahí para no volver a caer.
Pero es hermoso, es solo una fantasía. No lo conozco, no sé nada de él, y me hago una y mil ideas. Por favor, hasta sueño con él, ya soñé que éramos novios y ni sé su nombre. No creo llegar a conocerlo.
Pero algo en mí me grita que lo intente, pero sé que es una idiotez. Debo tener prioridades, y este chico perfecto puede sabotear algo que es realmente importante para mí. Y no quiero eso.
Solo sé que ese es su apellido por parte del padre.
Al fin, sé cómo se llama y estoy muy emocionada.
Actualización
Estamos en la misma clase.
Al fin cruzamos palabras y amo su voz.
Sigo teniendo sueños con él.
Me sigo emocionando y puedo jurar que me gusta demasiado.
A veces creo que también le gusto, pero después pienso que es una locura.
Me repito una y otra vez que hasta que no me lo diga, únicamente está en mi cabeza.
Pero no es normal que alguien te observe por tanto tiempo por nada, ¿verdad?
No lo sé. Me muero de las ganas de que sea así, pero también me muero del miedo de hablarle. Siempre que tengo la oportunidad de hablar a solas con él, termino huyendo como una cobarde. Pero es que me paralizo con su presencia y me vuelvo una tonta.
Me gusta demasiado.
Realmente no me había gustado tanto una persona.
