Los días pasaron volando, me seguí mensajeando toda la semana con Ana Pau, hablamos de muchas cosas, sus gustos y los míos en música, películas, deportes, todo, acudí a mis clases con normalidad, aun no le había contado nada a Lau, sabía que se volvería loca con la idea de ella y yo juntas por muchas razones. Quería seguir conociéndola y no adelantarme con falsas ideas. Podría decirse que habíamos empezado a formar una bonita amistad. Aunque habíamos hablado mucho estos días aun me faltaba compartir más tiempo con ella en persona.
El viernes había llegado, tenía una mezcla rara de sensaciones, emoción, nervios, angustia, miedo. Ana Pau podía imponer muchísimo en persona y eso me provocaba terror, calmé mis pensamientos y como pude me tranquilicé. Me despedí de Lau, la mayoría del tiempo ella y Erick me llevaban a casa, pero esta vez le comenté que tenía unos pendientes que hacer, me cambié en los vestidores de la escuela y me puse ropa más cómoda, un conjunto deportivo de pantalón y blusa, guardé unas cosas en el casillero del instituto, y me dirigí hacia la salida para pedir un taxi por aplicación.
15 minutos más tarde el taxi me dejó frente a una unidad deportiva, desde ahí podía visualizar el campo de tiro con arco, así como las demás áreas dedicadas a diferentes deportes.
Bajé y estaba por caminar hacia la entrada de la unidad pero no sabía si Ana Pau ya estaba ahí, buscaba mi celular en mochila para mandarle mensaje cuando escuché la puerta de un auto cerrarse, volteé por inercia y vi que era ella, estaba bajando de una camioneta junto con una bolsa deportiva y su arco, se despidió del conductor con un beso en la mejilla y aparté la vista, no quería verme entrometida, mi mente empezó a ponerle identidad y titulo a esa persona, ¿y si era su novio?, bueno ¿y a mi qué si lo era?, como sea, ignoré la pequeñita punzada de celos, no le di más vueltas y avance unos pasos para esperarla en la entrada del lugar y darle privacidad.
-Hola bonita ¿Cómo estás? – dijo mientras se acercaba y me daba un abrazo, aun no me acostumbraba al apodo que me había puesto, pero no podía negar que me encantaba.
-Hola Pau, de maravilla, ¿y tú? – me separé del abrazo para empezar a caminar dentro del lugar.
-Muy bien, gracias por preguntar – contestó con una sonrisa- ¿estás lista para tu clase de hoy?, vas a entrenar a la par mía.
-Que el cielo me bendiga – bromeé a lo que ella soltó una carcajada.
Caminamos entre risas hasta su lugar de entrenamiento, era un campo grande, parecido a una cancha de futbol, pero en vez de porterías tenía líneas de tiro de un lado y del otro unas dianas o “blancos” al que le disparan los arqueros. Era una distancia bastante considerable, llegamos hasta un lugar con bancas y techo, colocó su mochila ahí, el arco en el suelo y empezó a sacar varios objetos.
- ¿Lista para iniciar con la teoría? – me dijo y asentí – te voy a mostrar cómo se compone un arco.
Me acerqué y me empezó a explicar.
-Este arco, se llama arco recurvo, hay distintos tipos-iba explicando mientras lo tomaba- pero este en especial es el que se utiliza para competencias olímpicas y se compone de varias partes importantes. La primera parte es el maneral, que es la parte principal del arco, aquí vas encontrar la empuñadura que es por donde se sujeta el arco, en esta parte se encuentra el reposa flechas, que como su nombre lo dice es la parte donde se coloca la flecha al momento de disparar – me decía mientras me indicaba con su dedo índice donde estaba – este de aquí se llama clicker, es un dispositivo que emite un sonido cuando la cuerda está tensada al máximo indicándote que es el momento perfecto para soltar una flecha, esto ayuda a mantener la consistencia en el lanzamiento, ya que siempre se escucha el clic en el mismo punto de tensión, después vienen las ramas que se colocan a los extremos, superior e inferior del maneral, es lo que le da su forma característica al arco-.
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Preparada para lanzar.
Teen FictionCómo una flecha que vuela hacia su destino, el amor puede surgir en el momento menos esperado, Ana Paula Vázquez, la experta arquera mexicana, apasionada y determinada, había encontrado su blanco en la vida, pero no sabía que el verdadero objetivo e...
