Capitulo 5: Asia Argento

754 138 20
                                        

Con este llegamos al capítulo 5, quiero mis 70 estrellitas o aquí se armará la de Troya caballeros!

___________________________

"¿Cómo que no pudiste entrar?" Rias preguntó sorprendida, mirando a su torre, quien le había reportado lo que acababa de suceder.

Que básicamente intentó entrar a la casa de Issei, pero por alguna razón que ella desconocía esto se le hizo imposible.

"Una cosa muy extraña me lo impedía, Buchou-sama. Había una línea blanca alrededor de toda la casa" Koneko habló y Rias suspiró.

"Ara ara" una muchacha de cabello negro pronunció suavemente. Ella era Akeno, la reina de Rias, "¿Cómo sabe él acerca de la sal?"

"¿La sal?" Koneko estaba confundida.

"La sal es un repelente para demonios y espíritus, ¿pero cómo lo habrá sabido?" Rias se llevó la mano a la barbilla, muy pensativa.

La sal tenía propiedades que ahuyentaban a los demonios, pero los de más alto rango podían eludirlas. Este no era el caso de Koneko.

Toda esta situación le parecía sumamente extraña, "Puedes ir a descansar Koneko, has hecho un buen trabajo" Rias miró a la chica.

Koneko asintió y se marchó creando un círculo mágico. "¿Tú qué piensas de todo esto, Akeno?"

"Opino que hasta que no interactúes con ese chico, no tendrás nada claro" respondió Akeno llevando una bandeja. Rias estaba de acuerdo.

Pero el tiempo se le estaba yendo, si no hacía nada por añadir a Issei a su peerage, las cosas acabarían fatal. 'No, no quiero casarme con él'

_______________

La noche se le hizo muy corta a Issei. Estuvo leyendo mucho sobre el idioma enoquiano, el que hablaban los ángeles, y también estuvo buscando sus sellos y demás.

En vista de que el círculo de óleo sagrado funcionó contra Reynare, quizá los demás elementos que vio en la serie Sobrenatural podrían funcionar, solo debía probarlos.

Ahora se enfrentaba a los ángeles caídos, por ello debía priorizar aprender sobre todo elemento capaz de neutralizar ángeles.

Contra los demonios de momento tenia la sal, el agua bendita y los pentagramas de Salomón que podían mantenerlos atrapados.

Pero aun así esto no era suficiente para derrotarlos, por ello también estaba pensando en seguir su entrenamiento para dominar el Boosted Gear.

Tenía que fortalecer su cuerpo al grado de que pueda resistir su Sacred Gear sin desplomarse. Pero ahora no tenía mucho tiempo la verdad.

Hoy tendría que ir a por Asia, y si Reynare cumplía con el trato ella le enseñaría magia. Necesitaba tener alguna que otra noción de magia.

"Vaya Issei, parece que un camión te haya atropellado la cara" Matsuda comentó con un tono burlesco viendo el rostro pálido de Issei.

"Con esa cara no tienes derecho a burlarte de nadie" Issei respondió dando un sorbo tranquilo a su café y Motohama soltó un bufido de risa.

"No hacía falta ser tan cruel" Matsuda habló entre dientes e Issei le dio un pequeño golpe en el hombro, pues lo dijo a modo de broma.

"Aunque es verdad, tengo mala cara por dormir poco, iré a lavármela" comentó Issei desviando su camino y metiéndose en el baño de chicos.

Tras abrir el grifo, Issei se aclaró el rostro. Tomando un poco de papel se lo secó y de pronto apareció alguien detrás de él, "¿Tú?"

"Tengo un nombre, idiota" Reynare se cruzó de brazos, "Asia está por llegar, así que debes llegar a esta dirección antes que esos bastardos"

"Así que faltaré a clase. Ah, bueno, de todas maneras estaba un poco cansado y no habría prestado atención" Issei murmuró y de pronto Reynare le tocó la frente, "¿Y esto qué es?"

"Es un hechizo para que hables italiano, y cualquier idioma humano, me lo agradecerás después" Reynare se esfumó tras decir estas palabras. Issei soltó un suspiro.

"Bueno, ese sitio no está tan lejos de aquí" Issei miró el papel con la dirección. Tomó su mochila y se marchó del edificio escolar.

Issei no tardó muchos minutos en llegar, pero para su sorpresa no había nadie. Así que se sentó en un banco mientras esperaba a Asia.

Escuchando unas risas se volteó, y en un parque cercano vio a una chica rubia vestida de monja, agachada y atendiendo a un niño.

"Será ella" murmuró Issei acercándose sigilosamente, vio que la chica le estaba curando una herida al niño, "Eso es algo increíble"

De pronto la chica monja se sobresaltó y soltó la mano herida del niño pequeño, que se fue corriendo gritando gracias.

"Siento haberte asustado, no era mi intención" Issei habló un perfecto italiano, que hasta le sorprendió a él mismo por lo fluido que era.

"¡Tu italiano es muy bueno!" la chica exclamó atónita ante esto, y al darse cuenta de su grito bajó la cabeza ruborizada por la vergüenza.

"Haha lo aprendí por arte de magia, soy Issei Hyodou, encantado" el chico extendió su mano sonriendo. La monja dudó si saludarle de vuelta.

"A-Asia Argento" la chica tímidamente correspondió el saludo. Issei confirmó que ella era su objetivo, sólo debía llevársela a Reynare.

"Es un nombre bonito" Issei comentó con total honestidad, "Tienes poderes especiales, ¿verdad? Vi cómo sanaste a ese niño"

"Yo..." Asia no sabía qué decir ante esto.

"No te preocupes, yo también tengo algo parecido. Creo que en el fondo, todos tienen algo especial" Issei comentó, filosofando.

"Y-yo no creo que sea algo especial" Asia comentó bajando la cabeza. Issei se sintió curioso, quería conocer mejor a la monja.

"¿Por qué? Has sanado a ese pequeño, tus milagros pueden ayudar a las personas" Issei indagó más al respecto, para que saber más.

"Me expulsaron de mi iglesia por ayudar a una persona, por eso yo n-no creo que esto sea algo especial" Asia respondió, con un hilo de tristeza en su voz, "He estado sola desde entonces"

"Tranquila, eso se acabó, a partir de hoy somos amigos" Issei tomó las manos de Asia, que se quedó perpleja ante estas palabras.

"N-no, aléjate de mí... no quiero que te hagan daño" murmuró Asia apartándose lentamente de él.

Issei quiso preguntarle de qué estaba hablando, cuando de repente todo se volvió oscuro para él. Lo último que vio fue a Asia.

Y unas plumas negras, como de cuervo.

DxD - I am IsseiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora