cap 4: Un trato sellado

23 8 26
                                    

"Cada vez que las melodías del incierto se acercan resonantes, me refugio dentro de ellas. Son el suspiro del destino acariciando mis oídos."

Lo más probable es que me arrepienta de esto.

Todo quedó en silencio, incluso la naturaleza parecía respetar el momento. Mi corazón latía con fuerza mientras miraba al dios frente a mí. Un trato... en eso estaba pensando.

La mirada gélida y sin emoción del dios no me daba ninguna señal. Cada segundo parecía una eternidad. Cerré los ojos con fuerza. Debo ser valiente, la vida que está en juego es la de mi tía... pero, ¿cómo enfrento a un dios?

—¿Qué... di-ces? —Mi voz salió temblorosa. Nunca fui valiente. Esperaba una respuesta que parecía no llegar.

—Un trato... —su voz sonó firme, con un toque de curiosidad.

—Sí, un trato —exclamé rápidamente.

—¿Qué te hace pensar que aceptaría tu trato?—Su mirada se posó en mí, helada como el hielo.

—Algo nuevo...una experiencia....yo te muestro el valor de las cosas...como lo vemos los humanos...el valor de la vida y si logro convencerte dejas vivir a mi tía—El nerviosismo está presente aun así no se mostraba vacilación.

El nerviosismo me dominaba, pero traté de que no se notara vacilación.

—Vuelvo a repetir: ¿crees que eso me interesa, mortal? —Su mirada seguía siendo la misma.

Esto puede terminar bien o peor... pero no tengo muchas opciones.

—Eres inmortal, ¿no te parece monótona tu "vida"? Esto sería algo nuevo —dije, aunque mi voz se entrecortó en algunas partes—. Solo piénsalo.

El silencio volvió a reinar. No sé cuánto tiempo pasó. Sentí cómo recuperaba el control de mi cuerpo. Podía moverme. ¿Será esto una buena señal?

—Algo nuevo eh-Su mirada se volvió más cálida hasta ahora era lo único que cambiaba sus demás expresiones eran estoicas no mostraban nada—...Mortal,  eres demasiado valiente o demasiado estúpida—Se acercó a mí con pasos ligeros y sin vacilación—Trato.

Extendió su mano hacia mí—trato—con algo de miedo acerque mi mano y la estreche—

El me miro por un rato—entonces si logro hacerlo dejaras vivir a mi tía—Lo mire decidida—Si tu ganas la dejo vivir y si yo gano tu tía muere y tú estarás condenada, al retar a un dios—Dijo apretando su agarre—Júralo—Le devolví el gesto.

Lo juro por el estigia—De la nada el cielo retumbo con rayos sellando el trato.

...

Quisiera que esto fuera un tonto sueño, que me despierte y mi única preocupación sea que are en vacaciones o como me escapo de ir a un psicólogo.

Pero no las sensaciones, la sangre...él; aunque lo niegue sé que esto es verdad—Suspire alzando la mirada, la lluvia empapando todo mi cuerpo—Que mierda dije, apenas le encuentro sentido a mi vida y ahora le debo enseñar eso aun dios—¡En que estaba pensando!–grité con fuerza hacie el cielo—la gente me miro rara no me importo solo seguí caminado.

Abrí la puerta de la casa no tenía seguro me olvide de ponerlo, espero que no hayan entrado—...—todo parecía en orden si no contamos los claros "rasguños" en las paredes, cerré la puerta y me derrumbe en el sillón <<riiing>>-El sonido del teléfono de la casa sonó no tenía ganas de levantarme, me quede ahí acostada con la ropa mojado—Sí que soy patética—Mis ojos pesaron como mil toneladas solo los cerré no tenía ganas de luchar por ahora.

Campo de AstromeliaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora