Capítulo 41 - Costa Meditterránea

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Diabla

Estoy cansada de estar aquí esperando y guardando las espaldas al resto, esto no es justo. Un error lo comete cualquiera, pero me toco a mí y henos aquí, esperando que las cosas vayan bien. Si soy controladora, necesito estar en la acción y poder llevar la voz cantante cuando se trata de una misión, pero que me tengan recluida en la barra, sirviendo las copas a borrachos para resguardar el sitio y no ponerme en peligro lo veo muy estúpido e innecesario, podría estar arriba, cuidándole la espalda a mi hermana y no aquí abajo.

Dejo la copa y la botella, me quito el delantal y salgo de la barra, andando disimuladamente entre la gente, he visto entrar a las chicas de Aliana, están con los guardias de Iván en el almacén, por el plan, tienen que acabar con ellos para poder dejar las vías libres, solo nos quedaría el consiglere, de Iván, pero ese ya esta a favor de las Rosas Negras. Quieren que la hija de Morozova, siga y hay muchos de su lado, por lo que la apoyarán.

-A donde crees que vas - mi italiano me retiene por el brazo.

- Voy a dar apoyo, no puedo quedarme aquí, me necesitan.

-No, sigue el plan no puedes ser tan impulsiva y hacer las cosas por tu cuenta - me dice girándome para quedar de frente -. Tienes que aprender de tus errores, no repitas lo de Rusia.

Lo miro sorprendida, nadie sabe lo de Rusia excepto las que estábamos allí, la cagué pero me respaldaron y me sacaron, porque somos un equipo, una familia.

¿Cómo coño sabe lo de Rusia?

Ha tenido que investigar sobre lo ocurrido con Iván, tiene que haber obtenido mucha información de ese tiempo, además de que fue confidencial, nadie, ni quisiera las autoridades rusas tienen un informe de ello.

-No tienes ni puta idea de una mierda - me zafo del agarre y lo encaro más cerca de su cara, de sus labios para hablarle en italiano-. No sabes nada de mí, ni de mi equipo, ni de lo que hacemos, solo sabes lo que dejamos ver, porque es algo que nos conviene y ni se te ocurra pensar que me conoces porque nos hayamos acostado un par de veces Antoni, porque yo sé más de ti que tu de mí Santorini, todos tenemos secretos pero al contrario que tú, yo los míos los guardo bien para que nadie los sepa y me puedan manipular con ellos.

-No sabes de lo que estás hablando, mia regina - me habla en italiano -. Como bien dices, solo enseño lo que quiero que sepan de mí, y ese informes que tienes de mí, es solo una hoja de una misión, la cual no es cierta en ninguna palabra.

-Bien por ti, ahora aunque es una charla muy interesante - le sonrío sin enseñar los dientes -. Me largo de aquí - me vuelve a retener-. Déjame Antoni, me necesita.

-La necesitas más tu a ella que ella a ti, están Enfys, Venus y las demás - mira a los lados -. Vete a tu puesto antes que te lleve yo mismo o te espose en una jaula y seas una bailarina.

-¿No te atreverás? - le digo sorprendida, espero que sea una broma.

-Ponme aprueba y lo descubrirás- me guiña el ojo y sonríe -. Ahora vete a tu puesto o mejor...

Veo acercarse Hack a paso ligero, quitándose del camino a varios que no le dejan de tocar cuando pasa insinuándose a ella, su cara está pálida, tiene sudor en la frente.

-Tenemos un pequeño problema - dice cuando esta cerca de nosotros, recupera un poco el aliento y nos acercamos más-. La cosa es que han herido a Venus y a Heras, Aliana, se ha llevado a Iván por las escaleras saliéndose del plan, necesitamos encontrarla porque... Bueno, ya sabes lo que ocurre - se para respirando -. He subido para comprobar las cosas como me tocaba, los guardias están fuera de juego, solo están ellos, Heras tiene un corte en el muslo, Venus en la espalda, Enfys tiene... Bueno un disparo en el brazo, y el friki... Tiene la nariz rota, la enfermera esta cuidándolo.

Juego Secreto (BORRADOR)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora