Capitulo 42 - Mirador

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Pecadora

Las calles está tan desierta que me sorprende de que sea la ciudad mas concurrida de España, estamos en una época en la que los visitantes solo quieren sol y buen ambiente. Pero siendo de madrugada, no hay nadie, eso significa que la gente ha vuelto a casa antes.

Lo siento detrás, siguiéndome en su moto a corto alcance. Esta muy cabreado, demasiado para mi gusto, no puedo permitir que baje mi autoridad delante de mi equipo. No puedo dejar que crea que tiene el poder en esta situación cuando no tiene ni puta idea de que es lo que ocurre realmente. No es nadie en mi plan que lleva preparado tanto tiempo. Valentino Forfote tiene que morir, por todo el daño que ha hecho durante tanto tiempo. Tiene que morir por la muerte de mis padres, por la muerte de mi hermana no nata, por la vida de Alma Redmont.

El rugido de su moto me saca de mis pensamientos volviendo a ver la situación en la que estamos. Él detrás de mí, yo en una dirección diferente a la que deberíamos, necesito alejarlo de todo esto antes de que explote.

La carretera que sube la montaña es perfecta para hacer que se desahogue y se relaje un poco antes de que nos encontremos, o por el contrario se enfadará más y cuando llegue el momento estallará en mil pedazos destrozando todo a su alrededor.

Paso una mano a mi espalda y palpo el arma que llevo atrás, más la que llevo sujeta a los costados y en los muslos las navajas, voy preparada para acabar con su vida de ser necesario. Estoy en un punto en el que nadie puede cambiar mi plan de ataque y si para ello tengo que acabar con su vida, lo haré. El negro asoma en la perifería de mi vista, parpadeo un par de veces y relajo mis pulsaciones, aún no puede ser San, todavía no.

Estoy llegando cerca de un mirador poco conocido por el que nadie suele pasar, debido a que nadie quiere subir hasta aquí por lo lejos que esta de la ciudad. Así que es lo mejor para poder hablar o pelear sin que nos interrumpan o llamen a la policía por una pelea.

Cuando miro atrás puedo verlo agachado manteniendo distancia y siguiéndome en todo el camino, se nota que esta preparándose mentalmente ante todas las posibilidades. Hago memoria para saber si lleva algún arma que pueda usar contra mí o por el contrario solo quiere discutir.

Ya veo desde lejos la entrada del mirador, la puerta esta abierta por lo que podré pasar por ella sin problema, así evitaremos los mirones si ven las motos aparcadas fuera. Bajo por el camino que da al mirador, es un camino que es para ir andando pero la cuestión es que no puedo parar aquí y hacerlo tan tranquila.

Después de varios metros llego y escucho como va bajando, llegando hasta mí. Antes aparco la moto lista para salir de nuevo cuando sea el momento. Me apoyo en ella con el casco colgando del manillar y un cigarro en mis labios, esperando que aparque la moto en un lado.

Deja la moto en el extremo contrario a donde estoy, le baja la patilla y se quita el casco. La mirada, su mirada azul deja en claro que esta muy enfadado, su ira se mezcla con las motas de océano que lleva consigo. Apoya el casco en el manillar como yo y se baja, al hacerlo veo que lleva un arma en la espalda y con unas navajas en el muslo también pero solo una de cada, mal.

-Quiero una explicación Pecadora - habla andando lentamente hacia mi con las manos en los bolsillos, no quiere empezar y eso es bueno-, necesito tener idea de la verdadera razón por la que me han disparado y encima te han jodido la puta pierna.

-¿Te has relajado? - le digo exhalando el humo-, no tengo ganas de pelear Enfys. Ya te lo dije todo, no hay más.

-¡MENTIRA! - grita a tres metros de mí y se pasa la mano por pelo en un intento de calmarse pero falla y sigue caminando, quedando a un pie-. ¡NO ME VEAS LA PUTA CARA JODER! ¡NO ERES LA ÚNICA QUE ESTABA AHÍ EN ESE MOMENTO!

Juego Secreto (BORRADOR)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora