Capítulo 45 - Desnuda.

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Enfys

La cara de Pecadora se ha descompuesto, se ha puesto pálida y estoy viendo a una mujer a la que el mundo se le esta derrumbando. Su hermana de otra madre, está haciendo una jugada arriesgada y lo peor es que está arrastrando a mi hermano, y eso sí que no lo voy a permitir. Intento otra vez contactar con Antoni, el capullo italiano que no coge el teléfono cuando más lo necesito. 

Con Henry desaparecido. Louis herido con fiebre que tardará hasta mañana poder recuperarse, con suerte. Solo estamos nosotros cuatro para poder ejecutar cualquier plan. No me gusta nada lo que veo. Es la primera vez que este tiempo, que Pecadora no habla, solo esta fumando. Solo está... Sin un plan de ataque. 

-Creo que lo mejor será que descansemos un poco todos y cuando despertemos veremos las cosas de otra manera - pronuncio en voz alta en ninguna dirección concreta -. Llevaré a Louis a su habitación para que pueda descansar bien y le pondré algo de ropa cómoda. 

-Te ayudo - habla la castaña, tiene la mirada acuosa-. Pesa un poco este mastodonte. 

-Gracias.

Me acerco y miro el cuerpo de mi amigo que esta tumbado a lo largo en el sofá. Haber como coño lo muevo yo ahora. Después de debatirlo, lo siento, con ayuda de Hack, lo levantamos y me lo hecho al hombro. Será más rápido que ir arrastrándolo. Empiezo a caminar cuando escucho que suelta un gruñido de dolor. 

-Ya casi estamos hermano, no te preocupes te dejaré con tu enfermera en la cama - le digo sujetándole con cuidado las piernas. 

El cuerpo le arde demasiado, tiene fiebre y el haber perdido tanta sangre no le ayuda en nada. 

Hack abre la puerta y entro con Louis en mi hombro. Me ayuda a bajarlo y dejarlo tumbado en la cama, ella desaparece por un puerta y aparece con una toalla mojada para quitarle el sudor de la cara y del cuerpo con toques. Le esta cuidando con mucho cariño. Solo espero que si han tenido algo, sepan acabarlo antes que pierdan la cabeza como yo. 

-Te lo encargo, cuida bien de él - le digo dándome la vuelta para salir.

-No la dejes sola ahora - habla ella a mis espalda, lo que hace que la mire por encima de mi hombro-. Te necesita ahora, ella no va  a saber que hacer, Diabla es su talón de aquiles, todas lo somos pero Diabla... No la dejes sola. 

-No podría aunque quisiera.

Tras eso cierro la puerta y voy al salón. Reviso el sofá y miro si hay algo que pueda tirar, la busco con la mirada pero no está aquí. Ni en la cocina.

 Salgo al patio y la veo sentada en el sofá. Recibe el sol de frente con los ojos cerrados, pero las lágrimas no dejan de caer por sus mejillas. Se nota que han tocado una parte que le duele más que nada en este mundo. Es punto sensible en la coraza que tiene con el mundo. La veo desde lejos, la veo apretar más sus piernas contra el pecho, escucho como se le escapa un sollozo. En este momento es la persona más vulnerable que puede haber en el mundo. 

Voy hacía a ella sin hacer ruido y me siento detrás para apretarla contra mi pecho. Creando un escudo con mis brazos. El sollozo se vuelve más fuerte, se mueve y cuando pienso que se va a levantar y soltarme una de las suyas. Se pega más a mí, abrazándome por el pecho dejando caer sus lágrimas encima de mi camisa. 

Algo en mi interior se parte en dos, algo que creía muerto. Algo en mi interior nace ardiendo más fuerte, quemando todas mis terminaciones nerviosa, creando una promesa. La protegeré de todos esos hijos de puta que quieren joderla y seré su fiel perro de la muerte. Acabaré con todos aquellos que quieren joderla, sea quienes sean. 

Juego Secreto (BORRADOR)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora