Una rabia interna se apodera de mi,
al saber, que aunque quiera, no puedo ayudarte de ninguna manera.
Me culpo a mi misma por no saber que decir,
por tratar de consolarte, aun sabiendo que de nada va a servir.
Me da rabia ser tan ingenua y creer en la mentira de tu felicidad.
Caer hundida en el engaño, cuando, con una falsa sonrisa, me dices que ya le encuentras sentido a esta realidad.
Estoy enfadada conmigo misma, por no encontrar la manera de socorrerte,
por no saber como salvarte debidamente.
Veo en tu ojos, reflejado, esa angustia y dolor,
pero aun así tratas de evadir el sentimiento de tu interior.
Te engañas a ti misma, finges ser feliz,
cuando, querida mía,
tu sabes que no es así.
