21

1.6K 183 10
                                        

Sunoo estaba sentado en su habitación, la luz suave del atardecer pasaba a través de las cortinas, creando un ambiente cálido. Sin embargo, en su interior, todo era un caos. Su mente estaba atrapada en un remolino de recuerdos, específicamente en el momento que sus labios chocaron con los de Sunghoon.

No podía evitar recordar cómo se sintió cuando sus labios se tocaron por primera vez. El mundo a su alrededor se desvaneció; era como si solo existieran ellos dos en ese instante. La calidez de la cercanía de Sunghoon, la forma en que sus ojos brillaban con sorpresa y alegría, y la manera en que el tiempo pareció detenerse mientras eso sucedía, la forma en que disfruto los labios de Hoon sobre los suyos y el como huyó de ahí cual cobarde.

Mientras pensaba en eso, Sunoo luchaba por entender lo que sentía, ¿Era solo una fase? ¿Un momento impulsivo? Cada vez que cerraba los ojos, revivía la sensación de mariposas en su estómago, el latido acelerado de su corazón y los labios del mayor paseandose por su sencible piel. Pero también surgían dudas: ¿qué significaba realmente aquel beso? Su corazón pedía a gritos más momentos como ese, pero su mente temía por lo que sucedería.

Se preguntaba si Sunghoon había sentido lo mismo. La idea de que tal vez su amigo no compartiera esos sentimientos lo llenaba de pánico. La amistad que habían forjado parecía tan preciosa que cualquier cambio podría romperla, ¿Valdría la pena arriesgarlo todo por algo así?.

Y es que Sunoo no era tonto, mil veces había notado las indirectas qué Sunghoon o los amigos de este le daban. El ya sabía que Sunghoon gustaba de él, pero algo era imposible, a él le gustaba Ni-Ki.

O eso creía hasta besó a Sunghoon.

Sunoo miró por la ventana, observando cómo el cielo se teñía de colores cálidos.

Se sintió abrumado por la necesidad de entender lo que realmente sentía por Sunghoon, ¿Era amor? ¿Era una profunda amistad? La confusión lo mantenía despierto por las noches, dándole vueltas a cada detalle y buscando respuestas en sus propios sentimientos.

Finalmente, decidió que necesitaba hablar con Sunghoon. Aunque el miedo lo paralizaba, también sabía que seguir cargando con esa incertidumbre era insostenible.

Sunghoon siempre había estado para él, cada momento de su vida. Desde que aprendió a andar en bicicleta hasta este momento. ¿Quién era el que lo vió triste y en sus peores momentos? Sunghoon, ¿Quién vió sus sonrisas más reales? Sunghoon, ¿Quién lo había hecho sentir bien y conforme consigo mismo? Sunghoon, Sunghoon y solo Sunghoon. Sunghoon era su primero y único, su todo.

Quizás si le gustaba más de lo que podría decir. Porque, el amor no se da por la belleza y su reputación, se da por el cariño y el apoyo mutuo entre dos personas. Sunghoon siempre estuvo ahí, brindándole apoyo y cariño, dejando de lado su frialdad solo para hacer sentir bien a su nunu.

Tal vez debía de hacerle caso a Heeseung, hablar con Sunghoon y solucionar su amistad... o ser algo más.

No, definitivamente Sunoo quería algo más.


.

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
turroski, sunsun au Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora