El bullicio del pasillo de la escuela estaba en su apogeo, con estudiantes hablando, riendo y apresurándose a llegar a clase.
Yibo caminaba con pasos rápidos, su camisa blanca impecablemente abotonada hasta el cuello y sus lentes gruesos empañados ligeramente por el calor del día. Aunque el sudor le perlaba la frente, no se atrevía a quitarse ni una sola prenda. Sabía que sus elecciones de ropa eran tema de murmullos entre sus compañeros pero prefería eso a arriesgarse a mostrar más de lo que debía.
Especialmente hoy, nisiquiera se había traído un cambio de ropa.
Cuando giró la esquina, su corazón dio un vuelco al verlo. Zhan estaba de pie junto a su casillero, vistiendo una camiseta ligera y unos pantalones cortos que resaltaban lo relajado y fresco que siempre parecía. Su sonrisa iluminaba el pasillo mientras hablaba con un amigo, pero lo que capturó la atención de Yibo fue una marca en su cuello, roja y ligeramente oculta por el borde de la camiseta.
El rostro de Yibo se calentó de inmediato, y su mente fue al día anterior. Las caricias, los besos, el momento en que había perdido completamente el control y había dejado aquella evidencia en la piel de Zhan. Su respiración se aceleró y sintió que sus mejillas se encendían como una antorcha.
¿Por qué no se cubrió eso?, pensó, desesperado, mientras ajustaba sus lentes en un intento de calmarse. Pero cuanto más lo miraba, más vívidas se volvían las imágenes en su mente, y más torpe se sentía. Intentó pasar desapercibido, pero Zhan ya lo había visto.
-¡Yibo!.-Llamó Zhan, levantando la mano con una sonrisa radiante, como si nada en el mundo pudiera perturbarlo.
Yibo tragó saliva, sintiendo que todo el pasillo se detenía y que todas las miradas estaban sobre él. Se acercó lentamente, con las manos sudorosas y las palabras atrapadas en su garganta.
-H-hola.-murmuró, evitando mirar directamente a Zhan.
Zhan, como siempre, parecía totalmente ajeno a la incomodidad de Yibo. Se inclinó un poco hacia él, lo suficiente para que su chico tímido pudiera notar el brillo juguetón en sus ojos.
-¿Estás bien?.-preguntó Zhan con tono casual, pero con esa chispa en su voz que indicaba que sabía exactamente lo que pasaba por la mente de Yibo.
-Sí. Estoy... estoy bien.-respondió Yibo, mirando al suelo mientras ajustaba sus lentes nuevamente.
Zhan soltó una pequeña risa y, con un gesto casual tocó su cuello, justo donde estaba la marca. Fue un movimiento breve, pero suficiente para que Yibo lo notara.
Lo hizo a propósito, pensó, sintiendo que el calor en su rostro aumentaba.
-Ah, ¿De verdad te sientes bien?.-Preguntó Zhan, inclinándose un poco más cerca de él. Su tono era inocente, pero sus ojos brillaban con diversión.-Digo, ayer pareció que te esforzaste mucho.
Yibo abrió los ojos como platos, incapaz de articular una respuesta coherente. Su mente se nubló con una mezcla de vergüenza y nerviosismo. Miró a su alrededor, asegurándose de que nadie estuviera prestando atención, pero sentía como si todo el pasillo estuviera mirándolos.
-¡N-no hables de eso aquí!.-murmuró rápidamente, bajando la voz casi a un susurro.
Zhan se encogió de hombros, claramente disfrutando del efecto que tenía en él. Luego le dio una suave palmadita en el hombro.
-Está bien, tranquilo leoncito.
Yibo apenas pudo asentir, todavía con el rostro rojo como un tomate. Mientras Zhan se alejaba para entrar a su clase.
Él se quedó parado en el pasillo, reprendiéndose mentalmente por no poder manejar la situación con más calma. Pero al mismo tiempo, no pudo evitar que una pequeña sonrisa tímida apareciera en sus labios.
ESTÁS LEYENDO
🌱ɴᴜᴇꜱᴛʀᴏ ʜɪʟᴏ ʀᴏᴊᴏ🌱 ʸⁱᶻʰᵃⁿ ᵐᵖʳᵉᵍ
Fanfic-Quizás en aquel entonces éramos demasiado jóvenes, demaciado estúpidos, Quizás sólo Quizás... aún no era nuestro momento. -¿Y ahora sí podrá serlo?
