Ya es de noche, todavía pensando en lo que pasamos y cómo te extraño. Mi corazón no te olvida, mi cerebro te piensa todo el día y, de vez en cuando, me toco los cachetes porque me recuerda a vos cuando lo hacías, y espero ese mensaje de "olaaaa" de esas noches que nos quedábamos hasta las 2 am, y en las tardes me acuerdo cuando salíamos y me abrazabas y cómo tu respiración rozaba con mi cuello y tu nariz la tocaba y hacía círculos en mi cuello; tus manos en mi cintura, que me hacían sentir especial y tuya, tus dedos tocaban mis cachetes porque era lo que te gustaba más de mí; esas palabras que decías y jugaban con mi mente pensando qué responder. Y ahora en su lugar hay un vacío en mí, ya no está tu mensaje, ya no siento tus manos en mi cintura ni tu nariz en mi cuello, ya no escucho las palabras que me hacían pensar y que me hacían reír y me pregunto qué nos pasó a nosotros dos, que tanta pasión y amor se acabó por un estúpido reclamo.
~Amb×r.
