cap 68

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Yuji se encontraba en el peor escenario posible, estaba de rodillas derramando lágrimas y sangre mientras veía como sukuna acababa con su profe gojo nuevamente, para  luego voltear a verlo

Sukuna: ¿te gusto el show mocoso?- se acerca- realmente fue divertido matar a todos los que amas, es raro no verte maldiciendome, ¿acaso ya rompí esa voluntad que te hacia pelear? O ¿ver a tus queridas novias muertas fue lo que causó esto?- el pelirosa nisiquiera sabía como reaccionar, estaba llorando en silencio sin ganas de vivir

Yuji: esto... no es real solo es un estudio sueño solo es eso- sukuna lo toma del cabello y lo obliga a mirarlo a los ojos

Sukuna: esto esta lejos de ser un sueño- le lanza un corte al cuello

En ese momento yuji se levanta de golpe, con la respiración acelerada, sudando y con lágrimas en los ojos

Suspira con alivio al ver que todo estaba correcto, por suerte solo fue una estúpida pesadilla. Como puede se levanta y camina al baño, se lava la cara y cuando se mira al espejo hubiera jurado ver el rostro de sukuna, como si hubiera tomado el control de su cuerpo

Se frota los ojos y se ve así mismo nuevamente, sus cicatrices, y los ojos de la segunda persona que más odiaba en el mundo, sin embargo no le importaba, ya no, él podía relajarse y respirar tranquilo una vez más, sukuna había muerto, él se aseguro de eso, pero aun tenía ese miedo "¿y si aun sigue vivo?" Esa prrgunta daba vueltas por su cabeza cada tanto, no era un miedo real, yuji lo sabía mejor que nadie era como cuando temes a los armarios de tu casa solo por una historia de terror, o solo temer a la oscuridad por el miedo de no saber que se esconde dentro de ella

Yuji sabía que no volvería, aun así temía perderlo todo, sus amigos, la escuela, sus novias, todo por lo que lucho y sufrió hasta ese momento para simplemente perderlo porque el monstruo que tanto odia vuelva de la muerte. No, no lo iba a permitir, si sukuna volvía o si simplemente aparecía otro monstruo similar, él sería el que lo mate, no iba a dudar
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no tengo nombreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora